RESUMEN
A mediados de la pasada semana, el Ministerio de Salud Pública emitió una alerta relativa al sarampión en nuestro país, el cual fue declarado libre de sarampión en el 2010. Esta alerta fue emitida en respuesta a la disminución en vacunación años recientes y al incremento en casos evidenciados en Las Américas.
El sarampión es una infección viral altamente contagiosa que ha afectado a la humanidad durante siglos. Si bien existe una vacuna eficaz disponible, el sarampión sigue planteando una importante amenaza para la salud pública en zonas con bajas tasas de vacunación.
Causas:
El sarampión es causado por el virus del sarampión, que pertenece a la familia de los paramixovirus. El virus se transmite principalmente a través de gotitas respiratorias, lo que lo hace altamente contagiosa. Cuando una persona infectada tose o estornuda, las partículas del virus quedan suspendidas en el aire y pueden infectar a cualquier persona que se encuentre cerca y que no sea inmune.
Síntomas:
- Fiebre alta
- Tos
- Secreción nasal
- Ojos rojos y llorosos
- Erupción roja que comienza en la cara y se extiende por el cuerpo
Prevención:
La vacunación es la forma más eficaz de prevenir el sarampión. La vacuna triple contra el sarampión, las paperas y la rubéola proporciona inmunidad duradera. Esta se administra de forma rutinaria a los niños en dos dosis. Las altas tasas de vacunación crean inmunidad colectiva, que protege a las personas que no pueden recibir la vacuna, como aquellas con sistemas inmunológicos debilitados o alergias graves.
Además de la vacunación, otras medidas preventivas incluyen:
Aislamiento: Si alguien está infectado con sarampión, debe aislarse de los demás para evitar la propagación del virus.
Cuarentena: quienes hayan estado en contacto cercano con una persona infectada deben ser puestos en cuarentena para minimizar el riesgo de una mayor transmisión.
Higiene: Practicar una buena higiene, incluido lavarse las manos con frecuencia, puede ayudar a reducir el riesgo de infección.
Evitar viajes durante los brotes: durante los brotes de sarampión, es aconsejable evitar viajes no esenciales a las zonas afectadas, especialmente para las personas que no están vacunadas.
Educar al público: las campañas de salud pública y la educación sobre la importancia de la vacunación pueden ayudar a crear conciencia sobre los riesgos del sarampión y los beneficios de la inmunización.
En los últimos años, se han producido brotes de sarampión en varias partes del mundo, como México y Argentina, a menudo debido a la disminución de las tasas de vacunación impulsadas por la desinformación y las dudas sobre las vacunas. Esto pone de relieve la necesidad de seguir esforzándose para garantizar que el mayor número posible de personas estén vacunadas contra esta enfermedad prevenible.
Doctor Luis Antonio Cruz
