RESUMEN
El salario nominal que recibe el trabajador, correspondiente a una parte del trabajo realizado, va a variar dependiendo del tamaño de la empresa.
El trabajador u obrero recibe un salario nominal equivalente al tiempo de trabajo necesario, pero por el tiempo de trabajo adicional en el que el obrero crea la plusvalía no recibe ningún pago.
De la plusvalía o plusvalor se apropia el dueño del capital.
Lo más importante es saber en cada momento cuál es el salario real de ese salario nominal, por lo que hay contar con estadísticas sobre la evolución del índice de precios al consumidor.
En esa evolución del índice de precios al consumidor está contenida la inflación.
Es lógico que en la medida en que la tasa de inflación aumenta disminuye el salario real o el poder adquisitivo (o de compra) del salario nominal.
Dados los altísimos niveles de inflación y, por ende, del costo de la canasta familiar, hay una brecha muy grande entre el salario nominal o ingreso nominal del trabajador y el altísimo costo de la canasta familiar.
El costo de la canasta familiar no se limita al costo de los bienes de consumo, también está el costo de los servicios de salud, de educación, de transporte, energía eléctrica, teléfono, etc.
Con el reajuste del salario nominal en un 19%, dado que la tasa de inflación en estos dos años y medio ha sido de 19 y tanto por ciento, no hay manera de cerrar la brecha entre el salario nominal y el costo de la canasta familiar.
Pero el problema se complica más porque el reajuste del salario nominal en un 19%, como se ha propuesto en el Comité de Salarios del Ministerio de Trabajo, no se aplicaría totalmente ahora, sino 15% ahora y el otro 4% a partir del 2024.
Realmente lo que procede es aplicar ya el reajuste del salario nominal en un 19 y tanto por ciento.
Es lógico que para tratar de compensar en algo la estrepitosa caída del salario real habría que sumarle también, a partir del enero del 2024, la tasa de inflación de este año 2023 que sería mínimo de 5 o 6%.
Habría que sumarle al 4% que se quiere trasladar a enero de 2024 la tasa de inflación de 5 o 6% de este año 2023, y esto en el caso de que la tasa de inflación de este año se mantenga equivalente al rango meta de inflación (4 más o menos 1%).
Pero es obvio que ese reajuste del salario nominal sería asumido por las empresas como un costo, por lo que ese costo sería trasladado a los precios de los productos.
Y ello significa o implica que el costo de la canasta familiar aumentaría aún más.
A esto hay que agregar que el salario nominal, y, por consiguiente, el efecto del reajuste del mismo varía dependiendo del tamaño de la empresa.
No es lo mismo el reajuste del salario nominal en una empresa grande, que en una empresa mediana, pequeña o micro.
Aunque todo lo que hace este gobierno está marcado por el sello de la reelección presidencial, el mencionado o propuesto reajuste del salario nominal debe colocarse por encima del 19% y ahora.
Pero ese necesario reajuste del salario nominal tampoco debe limitarse al salario mínimo.
Las centrales y los trabajadores del país deben asumir con mucha fuerza y con una consigna no negociable de que el reajuste del salario nominal debe ser de 19 y tanto por ciento y ya.
Con el nuevo gobierno de Leonel Fernández y de la Fuerza del Pueblo a partir de mayo del 2024 otra será la situación económica y social del país y otra será la situación de los trabajadores y del pueblo en general en un contexto macro de estabilidad, crecimiento sostenido de la economía, progreso y bienestar del pueblo y de la nación.
Autor: Dr. Víctor Manuel Peña
Datos: El autor es doctor en Economía, licenciado en Derecho, dos maestrías y es miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo
