RESUMEN
Maikel García es un pelotero venezolano que se destacó principalmente en la temporada 2025 cuando fue escogido al Juego de Estrellas, celebrado en la ciudad de Atlanta. Se añade que consiguió el Guante de Oro como tercera base en la Liga Americana, juega con los Reales de Kansas City.
En 2026, en el pasado Clásico Mundial de Béisbol consiguió el Premio al Jugador Más Valioso y fue pieza clave para que Venezuela consiguiera el título del torneo.
Sin embargo, hasta estos momentos García era un pelotero del montón, y no lo digo por ofenderlo, sus números así lo dicen. En cuatro campañas en MLB batea para .263, con 27 jonrones y 184 remolcadas.
Debo decir que el que gana es el que goza, pero el nativo de La Sabana, estado Vargas, Venezuela, en vez de disfrutar tan gran logro, solo le echa “vaina” a los dominicanos. He visto a ese joven en redes con epítetos fuera de lugar contra República Dominicana, un país que le abre con mucho amor las puertas a los chamos, y muchos de ellos ya se sienten hasta dominicanos.
Debo admitir que sí, que Venezuela jugó para Venezuela en el Clásico y no como muchos lo creían que era para Latinoamérica. Porque si él así lo entiende, entonces qué podemos hacer.
Maikel, te explico que Venezuela si quiera es rival de Dominicana en béisbol, y los números así lo dicen. Si lees un poco, te darás cuenta. Serie del Caribe, Clásico Mundial, la gran cantidad de peloteros en Grandes Ligas, y los etcéteras no terminarán. Solo tener peloteros de la talla de Juan Soto, Fernando Tatis Jr., José Ramírez, es solo un ejemplo.
Sé que no hablas por el pueblo venezolano, mira la grandeza de Ronald Acuña Jr., y su amor por los dominicanos. Salvador Pérez, Eugenio Suarez, para citar varios ejemplos.
Maikel, te reitero, disfruta la corona del Clásico Mundial que Venezuela la ganó en buena lid; disfruta tu Premio MVP, y te deseo una buena temporada con los Reales de Kansas, pon tus números, y olvídate de la rivalidad con Dominicana y nuestro pueblo, que siempre vivimos felices.
Ojalá que esos dimes y diretes se queden ahí, en las redes y no en el terreno, porque con tantas palabras aberrantes ante los peloteros dominicanos eso te puede pasar factura. Incluso, quien sabe si en algún momento podrías jugar en Lidom como refuerzo, como lo hizo tu primo Alcides Escobar.
