RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El anuncio de los nominados a los Premios Soberano 2026 volvió a confirmar una realidad ya conocida: junto a la expectativa y la celebración, también llega el llamado “pataleo”, una reacción que se repite año tras año entre artistas y figuras que quedan fuera de la lista.
En esta ocasión, varias personalidades del arte y la comunicación manifestaron públicamente su inconformidad con la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte), alegando que, pese a haber tenido un año activo, no fueron tomadas en cuenta.
Entre los nombres que expresaron su molestia figuran Wilson Sued, María Tavárez y el veterano cantante Alex Bueno, este último incluso con una reciente nominación al Latin Grammy, lo que reavivó el debate sobre los criterios de selección.
Incluso Ariel Santana aún estando nominado y agradeciendo el ser tomado en cuenta alzó la voz por otras personas que él consideraba que debían ser tomadas en cuenta.
Las críticas no se limitaron a las ausencias. En redes sociales y espacios de opinión también fueron cuestionadas algunas nominaciones, como la del humorista Liondy Ozoria, generando opiniones divididas entre quienes respaldan su inclusión y quienes entienden que otros talentos pudieron ocupar ese espacio como Ramcelis De Jesús que tuvo un año muy movido y encajaba en dicha categoría.
En el renglón urbano, uno de los temas más comentados fue la ausencia de Jezzy El Chef como »Urbano del Año», aunque se encuentra en »Colaboración del Año», una omisión que muchos fanáticos del género consideran difícil de justificar, tomando en cuenta su impacto musical y presencia durante el período evaluado.
A este reclamo se sumaron menciones a figuras como Arlene MC, entre otros talentos que no lograron entrar en la contienda.
Aunque Acroarte ha reiterado en múltiples ocasiones que las nominaciones responden a un proceso de evaluación y votación interna basado en reglamentos establecidos, el debate público vuelve a poner sobre la mesa la subjetividad del reconocimiento artístico, la percepción del éxito y la eterna pregunta: ¿premiar popularidad, trayectoria, impacto o calidad?
Lo cierto es que, más allá de las críticas, los Premios Soberano continúan siendo la principal vitrina del arte y el entretenimiento dominicano, y cada edición confirma que, así como hay aplausos, también hay inconformidades… porque en el Soberano, el pataleo, como la alfombra roja, nunca falta.




