RESUMEN
Hablar tanto del Estado como del sector privado es hablar de la presencia permanente del oro corruptor en su seno.
A diferencia del sector privado, el Estado está sujeto a la presencia permanente de la política y de los partidos políticos de acuerdo a lo que establecen la Constitución y las leyes que rigen la República.
En el caso del sector privado el oro corruptor no está sujeto a ser administrado ni por la política partidaria ni por los partidos políticos.
Sí puede ser usado en el caso del sector privado el oro corruptor para corromper a los políticos y a los partidos políticos.
El Estado per se tiene recursos disponibles que vienen dados por el presupuesto.
La gran lucha en una democracia se da entre los partidos políticos y los políticos por el control del presupuesto.
En esa denodada lucha por el control del presupuesto público entre los partidos políticos y los dirigentes políticos es que se desata el fenómeno de la corrupción pública.
El presupuesto público y los recursos que incluye e involucra constituyen el oro corruptor.
Solo los que tienen una muy recia e invenenable formación ética y moral pueden resistir, y al efecto resisten, los embates despiadados del oro corruptor.
Solo los que tienen una moral y una ética de acero resisten y pueden resistir los embates destructores del oro corruptor.
Solo los que tenemos una moral y una ética de acero podemos resistir, y al efecto, hemos resistido los embates del oro corruptor.
Cada día me enorgullezco de mi incorruptible formación política basada en una ética y una moral de acero que me hacen ser un político diferente con mis coordenadas basadas en los principios irrenunciables del decoro, la dignidad, la pulcritud, la honestidad y la honradez.
POR VÍCTOR MANUEL PEÑA
*El autor es doctor en Economía, licenciado en Derecho, con dos maestrías y es miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo.
