ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
2 de enero 2026
logo
OpiniónJimmy Rosario BernardJimmy Rosario Bernard

El Momento Henko: cuando decides reprogramar tu propio algoritmo

COMPARTIR:

Durante años hemos hablado de transformación digital, disrupciones tecnológicas, y últimamente de Inteligencia Artificial como si se tratara de herramientas externas, casi siempre enfocadas en cambiar empresas, procesos o industrias. Pero hay un concepto japonés —Henko— que se está abriendo paso como una nueva forma de mirar la transformación: no la del mundo, sino la tuya.

Henko no es un cambio cualquiera. No es una decisión impulsiva ni una moda pasajera. Es ese punto de no retorno en tu vida, donde lo que eras deja de ser compatible con lo que decidiste ser. Es la actualización de tu propio sistema operativo interno. Y, en esta era, ese cambio profundo no se puede separar de la Inteligencia Artificial.

Estamos tan ocupados enseñándole a la IA a predecir nuestros patrones, que no nos damos cuenta de cuántos de esos patrones ya deberían ser desinstalados. Seguimos funcionando con creencias limitantes que tienen más de 10 años de obsolescencia, con versiones de nosotros mismos que nunca fueron compatibles con lo que somos capaces de lograr hoy. ¿De qué sirve tener acceso a modelos generativos, automatización cognitiva y análisis predictivo si seguimos siendo usuarios pasivos de nuestras propias decisiones?

Yo tuve mi momento Henko. Fue silencioso, sin fuegos artificiales, sin post motivacional. Fue cuando entendí que mi propia narrativa ya no me representaba. Que mis miedos estaban entrenando mejor mi mente que cualquier red neuronal. Ese día dejé de preguntarme “¿y si fracaso?” y empecé a preguntarme “¿y si no cambio?”. Fue el momento en que reescribí el código de mi propia vida.

Y en medio de esa reprogramación, llegó una frase que me sacudió más que cualquier prompt de ChatGPT:

“Imagina que ahora mismo te doy 100 millones de dólares, pero con una condición: mañana no te despiertas. ¿Aceptarías? Obviamente no. Entonces acabas de admitir que despertar mañana vale más que esos 100 millones.”

Esa lógica, tan sencilla y tan brutal, me conectó con algo que ni los modelos de lenguaje ni los sistemas expertos pueden replicar: el valor absoluto de estar vivo. Porque si abrir los ojos mañana vale más que cualquier fortuna, ¿por qué no levantarse como si fueras millonario cada día? ¿Por qué no usar esa certeza como base para reiniciar, redefinir, reconstruir?

Vivimos rodeados de prompts, de instrucciones que le damos a la IA esperando que nos devuelva algo mejor. Pero ¿qué pasaría si nos atreviéramos a escribir un prompt para nosotros mismos? Algo como: “Redefíname, sin miedo, con propósito, y sin usar los traumas como parámetros por defecto.”

Henko no significa que todo será más fácil. De hecho, cuando decides salir del modo automático, aparecen bugs internos que ni sabías que existían. Pero ese es el punto. Cada reinicio, cada reinvención, es una forma de retomar el control del sistema.

La IA seguirá avanzando. Nos entenderá, nos responderá, incluso nos recomendará caminos. Pero hay decisiones que siguen siendo exclusivamente humanas. Y ahí es donde está el verdadero poder: en ese momento Henko donde decides que tu versión anterior ya no te representa, y donde asumes el desafío de construir tu mejor versión con o sin algoritmos de ayuda.

No es solo tecnología. No es solo crecimiento. Es evolución consciente. Y empieza cuando dejás de sobrevivir… y comienzas a rediseñarte.

Por Jimmy Rosario Bernard

Comenta