RESUMEN
Las ocupaciones del ministro de Hacienda son muchas, bastante. Es el funcionario que lleva o maneja las finanzas del Estado en sentido general.
Casi siempre tiene su tiempo muy ocupado y su día a día es apresurado.
Del ministerio de Hacienda se derivan varias instituciones públicas, que hace que el titular de la entidad madre tenga una agenda aun más congestionada.
Eso hace que él se vea precisado a delegar funciones. Particularmente, se hace representar por súbditos en reuniones, eventos y otras actividades a las que es invitado, o que la Ley o reglamento le impone su asistencia.
Sin embargo, hay reuniones muy particulares a las que el actual ministro de Hacienda no falla en asistir, las sesiones de trabajo de la Junta Monetaria, en las que se discuten las políticas económicas y monetarias del país, que luego son ejecutadas a través del Banco Central.
Históricamente los ministros de Hacienda envían delegado o representante a las convocatorias de la Junta Monetaria, salvo raras excepciones. En el caso del incumbente de turno se cree hay una razón particular por la que él asiste de manera rutinaria, casi sin mancar.
Lo que se dice es que Simón Lizardo Mézquita corre aventajado en el carril de adentro para convertirse en el próximo gobernador del Banco Central, y como tal pone más que empeño en conocer y aprender todo lo que es el entramado o intríngulis del BC, lo que cree conseguir asistiendo a las reuniones de la Junta Monetaria.
En algún momento, quizás no muy lejano, Héctor Valdez Albizu, por asunto de calendario, habrá de dejar el cargo, y, si eso ocurre en un gobierno de Danilo Medina, sea en este o si ganara las elecciones, Simón Lizardo estará listo y preparado ante el llamado para asumir esa importante función.
No hay certeza de que el presidente Medina le haya instruido “ducharse” en los asuntos del BC, o que Lizardo por iniciativa propia lo decidiera, pero sí se sabe que el ministro de Hacienda ha estado cogiendo su “escuela” y se siente listo para graduarse.
Simón es un hombre de la entera confianza de Danilo, su trayectoria en el PLD ha sido de inconfundible lealtad a Medina y así lo ha reciprocado el Presidente de la República con el trato dado al funcionario.
El tiempo dirá, es cuestión de espera.
POR LUIS BRITO




