RESUMEN
En el siglo XIX, un maestro británico ideó una técnica de enseñanza que requería pocos recursos y docentes, facilitando el acceso a la educación para niños de familias desfavorecidas que no tenían acceso a un centro educativo.
Joseph Lancaster, un joven maestro británico, hijo de un comerciante, se compadeció de estos niños ávidos de aprender en medio de la precariedad económica. Para ayudarlos, desarrolló un método de enseñanza colaborativo, entrenando a sus alumnos más avanzados para que actuaran como monitores y replicaran lo aprendido a sus compañeros, permitiendo así la educación de grandes grupos con pocos docentes.
Los estudiantes que aprendían mediante este sistema avanzaban más rápido que aquellos sometidos al método tradicional. La enseñanza mutua fomentaba la autonomía en el aprendizaje e incluía repetición, memorización y ejercicios estructurados para facilitar la retención de la información.
Al final de su vida, aproximadamente 1,500 escuelas en diferentes países aplicaban el método lancasteriano, incluyendo Chile, Ecuador, Perú, Estados Unidos y Venezuela. En este último, Simón Bolívar ordenó la formación de profesores alineados con los valores educativos del inglés.
Han pasado 200 años desde esta iniciativa que optimizó la enseñanza y permitió la alfabetización de millones de personas con recursos limitados, dejando una huella indeleble en la educación, sería ideal su implementación en las escuelas públicas dominicanas para que los estudiantes desarrollen habilidades blandas y se conviertan en autodidactas.
Por: Laura Jiménez.
