RESUMEN
Para el común de los dominicanos, Kenia era un país perfectamente desconocido, exceptuando a los seguidores de las competencias de maratón, puesto que en el atletismo de fondo, los kenianos son los mejores y muy conocidos a nivel mundial. Sin embargo, Kenia comenzó a conocerse en la República Dominicana, desde que leímos un titular cómo éste: “Primeras tropas de Kenia llegan a Haití”. Esto, porque fue Kenia el país elegido (no al azar) por Estados Unidos para tercerizar la intervención del país vecino, y acabar con las bandas que controlan una gran parte del territorio haitiano.
En tal sentido, Kenia es un país cuyo nombre ya se nos hace familiar. Sin embargo, en Kenia al igual que en la República Dominicana, se había estado discutiendo una reforma fiscal, pero en el país africano, su presidente tuvo que dar marcha atrás a la promulgación de la “ley de finanzas 2024”, que fue el nombre amigable que le buscaron a una subida de impuestos, que se vió frustrada por la juventud keniana enardecida en las calles de Nairobi, Mombasa y otras ciudades de Kenia. Pero… ¿Qué pretendía la ley de finanzas en Kenia? Se buscaba con esta ley recaudar 2,700 millones de dólares para reducir el déficit presupuestario y el endeudamiento estatal… ¿algún parecido con RD? El proyecto no pudo ser, porque una ola digital de jóvenes en las calles, no permitió que la subida de impuestos se llevara a cabo y el presidente terminó cediendo, no sin antes al menos 23 kenianos perder la vida en las protestas.
Todo lo anterior establecido, lo hago para que las autoridades que toman las decisiones, entiendan el mensaje que nos están enviando desde Kenia. Yo pienso que al Estado le hacen falta más recursos, pero también el propio Estado debe ser más responsable y eficiente. Las primeras tareas antes de subir los impuestos deben ser: eliminar el “hoyo” eléctrico, eficientizar el gasto público y la eliminación de instituciones que poco le retribuyen a los dominicanos.
“Las promesas que te hicieron los políticos ayer, son los impuestos de hoy”. William Mackezie
Por: Pedro René
