RESUMEN
Desde que estalló la guerra en Ucrania, en febrero de 2022, el mundo quedó estremecido por la brutalidad de los enfrentamientos entre fuerzas invasoras rusas y el ejército ucraniano. Un año que ya venía arrastrando dificultades como resultado de la panademia del coronavirus en 2020 y la crisis de los contenedores.
«La inflación y la guerra de Rusia en Ucrania seguirán mermando el crecimiento», había sentenciado en un informe especial el Fondo Monetario Internacional (FMI) a principios de año.
Según Frida Ghitis, columnista del Washington Post, en una entrevista para CNN, en febrero de este año, el conflicto que se libra en Ucrania es «la gran batalla entre dos sistemas de gobiernos» y añade «lo que vemos en Ucrania es la manifestación de una gran contienda entre la democracia y la autocracia, ese es el punto central de lo que está ocurriendo en Ucrania y la razón por la cual tantos países están interesados en lo que ocurre ahí…no es un conflicto exclusivamente sobre el futuro de un país».
La especialista en relaciones internacionales asegura que el presidente Putin persigue ampliar las fronteras de su país. «Putin está buscando un legado histórico…persigue aumentar los territorios rusos», dijo.
Es bueno recordar las palabras de Putin en abril de 2005: «Debemos admitir que la caída de la Unión Soviética fue la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX».
Por su parte el presidente chino, Xi Jinping, ha presentado a la comunidad internacional un PLAN DE PAZ DE 12 PUNTOS. Aunque dicha propuesta no ha encontrado mucho eco en las democracias occidentales es bueno reconocer que se trata de un primer paso en busca de una solución que permita detener la hemorragia bélica.
En lo particular coincido plenamente con nuestro profesor, maestro, internacionalista y exsecretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, cuando en el Foro de Desarrollo de China, en 2019, dijo lo siguiente:
«China y Estados Unidos son los países que tienen la mayor capacidad en términos de tecnología, de experiencia, de política y de historia para influir en el progreso y la paz del mundo. Tienen una historia y una cultura diferentes de modo que el desafío de cooperación mutua es muy grande. Habiendo tenido la oportunidad de participar en la relación bilateral entre ambos países durante 40 años pienso firmemente que ambos países tienen una gran responsabilidad con la paz y el progreso del mundo como para encontrar caminos de cooperación».
POR: HÉCTOR SILVESTRE HIJO
