RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. -El secretario Técnico de la Presidencia manifestó ayer la profunda preocupación del Gobierno ante la aprobación en el Senado del proyecto que grava las ganancias excesivas de la producción azucarera y que de convertirse en Ley, impediría recaudaciones por un monto de 144.7 millones de pesos este año.
Al tiempo de explicar que esa suma representaría el 10 por ciento de las recaudaciones totales del pais previstas para este año, el licenciado Ramón Martínez Aponte llamó la atención de los diputados para que tomen en cuenta esa negativa consecuencia.
«Sería desastroso en la ejecución del presupuesto tal y como se concibió originalmente», afirmó el funcionario.
La pieza legislativa sobre las ganancias excesivas de la producción de azúcar y mieles anularía la ley 911 que aporta al Estado cerca de 150 millones anuales, expresó Martínez Aponte en rueda de prensa ofrecida en su despacho.
Dijo que el presupuesto de este año se desenvuelve dentro de una normalidad relativa pero que de aprobarse el referido proyecto las recaudaciones sobre producción de azúcar bajarían casi a cero. El proyecto sancionado el último jueves en la cámara alta, destina parte de los fondos producidos por el mismo a cubrir gastos de los hospitales públicos, aumento de sueldos de los médicos y cualesquiera otras necesidades en el aspecto de salud.
A la aprobación de la pieza en el hemiciclo senatorial se opuso el bloque de legisladores perredeístas, que en su mayoría consideró el proyecto de ley como lesivo a los intereses del Estado y del país.
Martínez Aponte informó que por instrucciones del presidente Antonio Guzmán inició gestiones con el doctor José Francisco Peña Gómez y otros dirigentes perredeístas a fin de que éstos exhorten a los diputados del PRD a rechazar el proyecto.
Al referirse a la pieza legislativa introducida al Congreso por el bloque reformista, el licenciado Martínez Aponte, expreso.
Recordó que a principio de año el presidente de la República instruyó al equipo económico para que hiciera los ajustes presupuestales de lugar a fin de que se redujera al mínimo indispensable el gasto corriente.
En consecuencia, dijo, dejar de percibir un monto de 144.7 millones «tendría un impacto tremendamente negativo sobre los ingresos fiscales» Entre las fallas de que adolece la pieza legislativa introducida por los reformistas está el hecho de que la misma propone gravar las ganancias por encima del 18 por ciento en la producción de azúcar, lo que se define primero en función del capital contable cuyo uso es contrario a una buena doctrina fiscal estimó Martínez Aponte.
Por Pedro Germosén
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