El futuro de Zozulya sigue “en el aire”, según el Rayo

Por Carlos Luis Baron Jueves 9 de Febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, MADRID.- El Rayo Vallecano se encuentra pendiente de que el delantero ucraniano Roman Zozulya, cedido por el Betis en el mercado de invierno, tome una decisión definitiva sobre su futuro deportivo, que "aún está en el aire", según informaron este jueves a EFE desde el club madrileño.

El Rayo, que está siendo "excesivamente paciente" con este tema, sigue "firme en su postura de que el futbolista juegue" en el conjunto vallecano hasta final de temporada.

"No vamos a aceptar coacciones, presiones o chantajes de nadie. Solo nos falta saber qué decide porque desde el lunes estamos esperando un sí o un no", confiesan a EFE desde el club madrileño, que se sienten "víctima de este caso".

El delantero ucraniano, jugador del Rayo a todos los efectos desde el 1 de febrero, está cobrando estos días de la entidad madrileña, que lo dio de alta y está pagando su Seguridad Social y está devengando su mes.

El último capítulo del futuro de Zozulya se escribe este jueves, día en que las partes tienen una reunión para intentar solucionar el caso.

Zozulya llegó al Rayo al cierre del mercado de invierno el 31 de enero, cedido por el Betis, pero apenas unas horas después decidió regresar a Sevilla ante las protestas de gran parte de la afición rayista, que lo acusa de tener ideas neonazis.

El jugador, cuando acudió en su primer día a las oficinas de la Ciudad Deportiva del Rayo, fue recibido con insultos por parte de algunos aficionados, que también portaron pancartas en contra del ucraniano.

Ante la gravedad del caso, Javier Tebas, presidente de LaLiga; Raúl Martín Presa, presidente del Rayo; Luis Rubiales, presidente de AFE y dos abogados, uno del departamento de integración del sindicato, se reunieron el jueves 2 de febrero para abordar el tema.

En esa reunión se acordó garantizar la "seguridad plena" para que Roman Zozulya pueda jugar en el Rayo, una decisión que el futbolista ucraniano quedó en decidir "libremente" el lunes 6. Las dos opciones eran o aceptar jugar en el Rayo, pese a la oposición de la afición, o volver al Betis, aunque no podrá jugar con el club andaluz lo que resta de temporada. De momento, el equipo madrileño espera la decisión definitiva.