RESUMEN
El golpe de Estado que extrañó del poder al profesor Juan Bosch el 25 de septiembre de 1963, dejó secuelas con protestas y acontecimientos épicos en nuestra historia.
El primer alzamiento armado lo encabezó Manuel Aurelio Taváarez Justo (Manolo), apoyado por el Movimiento 14 de Junio.
Teniendo como epicentro La Manacla, Manolo comandó los insurrectos.
Los alzamientos se volvieron un semillero que germinaba por doquier verificándose levantamientos al mismo tiempo en El Limón, en Horma de San José de Ocoa, en Bahoruco y loma La Berrenda en Miches.
En el foco de La Berrenda se reconcentró con toda su fuerza y eficacia, y desde el cual se realizaban maniobras militares.
Los alzados se denominaron célula Mauricio Báez, en honor y memoria al destacado sindicalista quien habia sobresalido en la organización de las huelgas obreras
en los ingenios del Este en 1946.
Estos focos guerrilleros se iniciaron el 28 de noviembre del 1963 en los distintos puntos ya mencionados.
El gobierno de esa época era el Triunvirato, que se constituyó a la caida de Bosch, presidido por Emilio de los Santos.
Este había sugerido a los altos mandos militares no hacer frente a los insurrectos, sino esperar su disolución.
Las Fuerzas Armadas hicieron caso al jefe del gobierno provisional e iniciaron una casería y los principales focos fueron abatidos por el fuego de las metralletas.
La historia recoge que los hechos en Loma la Berrenda se se dió a conocer tras ser declarado por campesinos serviles al régimen, que llegaron a denunciar que habían visto hombres armados en la escarpada montaña.
Tras varios días de entrenamientos en la práctica del uso de armas, volviendo a.ser delatado por los campesinos.
Tras la insistencia de los delatores, de que en la montaña había hombres armados, los jefes militares de puesto en Miches ordenarom otra incursion en la montaña
Los campesinos de la época parecían «comadres de patios», vivían el chisme, aunque llegara la tragedia.
Los guardias prepararon sus fusiles, escarparon las montañas, forrados de armas y municiones.
Cuando mencionaron habían hombres bien armados en la cima de la montaña, un cabo y un sargento sugirieron que delante de la tropa militar oficial, colocaran a un cabo de arrojo, el cual había realizado cursos de entrenamiento antiguerrilla y terrorismo.
Así se hizo, al frente del pelotóm oficial, se colocó al supuesto cabo, con conocimientos en comtraguerrilla.
El cabo sugerido entró en panico y, cuando se le notificó que iba a encabezar el operativo para enfrentar a los insurrectos, quiso recuclar.
El propio cabo exclamó, «aquí el que no sepa de guerrilla va aprender hoy, pues amanecí de servicio y estoy trasnochado».
En vista de que el sargento continuaba con sus sugerencias evasivas, el cabo montó en cólera y dijo: «Está bien,
voy a la loma, cuando tienen que demostrar su hombría, se agachan», dijo.
Cuando el pelotón iba a mitad de la loma, se desvió en direccion a Las Cabirmas.
Ya la noche había avisado que se iba el día, pues el sol dejaba ver pocas luz por entre las copas del grueso follaje existente.
Regresaron al puesto militar e informaron que no habían visto guerrillero en la montaña
Solo informaron que hallaron vestigios de que había humano en las montañas , pues solo encontraron un fogón donde habían cocinado, así como bagazos
de caña, cáscaras de naranjas y latitas de sardinas vacías.
Al despegar el sol del oriente de la Isla Hispaniola, el teniente ordenó de nuevo trepar la montaña y la expedición oficial fue timoneada esta vez por un sargento.
Al llegar al pie de una de las colinas de la Cordillera Oriental, próximo al nacimiento del río Cuarón, alcanzaron a ver un pequeñio vestigio de humo en la cúspide de la montaña, y después de desplegarse y colocarse en mejor posición, obser- varon un grupo de hombres que se movían lentamente, parecía que realizaban pequeñias actividades.
Los guardias se posicionaron en lugares estratégicos, con la vista fija en ellos para observar cuál iba a ser su actitud o reacción.
Los insurrectos están en la cima de la montaña y el sargento disparó una ráfaga y la actitud de los insurrectos fue tomar los fusiles y echar a correr.
La gran cantidad de municiones disparada por los militares en medio del bosque, obligaron a los guerrilleros a descender del mogote.
Dejaron abandonado un caldero de locrio, que fue degustado por los guardias del gobierno, que no encontraron resistencia en las alturas.
Cuenta la historia que los militares se enguyeron una parte del locrio y taparon el con hoja de guineo y ramas de arbustos el sobrante.
La guerrilla protagonizó un combate en La Gina, donde cayó abatido el guerrillero Ñaño Candelaria y fue hecho
prisionero el doctor Constanzo.
El jefe militar de El Seibo, al percatarse del combate envió un pelotón de 22 militares, que pasaron por Miches y fueron reforzados con militares de la
localidad; partieron rumbo a la loma, guiados por un alcalde que conocía las zonas.
El domingo 15 de diciembre de 1963, los militares peinaron las lomas, palmo a palmo, en busca de los desventurados, y al caer
la tarde, en la loma La Berrenda, sorprenden la guerrilla.
Los guerrilleros se bañaban en las gélidas aguas de un riachuelo al pie de la montaña, cuando se presentaron de sorpresa los guardias del gobierno y lo mataron a mansalvas.
Fueron barridos por las sórdidas de ametralladoras.
Algunos de los guerrilleros hicieron el intento de repeler los ataques, pero al parecer las armas se encasquillaron y quedaron inerte sobre los arbustos por los plomos que impactaro sus anatomías.
Cayó abatido en la loma
La Berrenda de Miches, el 15 de diciembre del 1963
Luis Ibarra Ríos, quien nació en San Pedro de Macorís, el 28 de noviembre del 1940, hijo de Julio Ibarra Fas y Helena Ríos.
Llegó a participar en actividades clandestinas contra el régimen de Trujillo.
Desde 1962 fue miembro activo del 14 de Junio y se integró al movimiento estudiantil universitario izquierdista.
En 1963 formó parte en el consejo de dirección del periódico estudiantil Fragua, órgano del grupo uni-
versitario.
E1 27 de noviembre del 1963 ingresó al frente guerrillero «Mauricio Báez» , establecido por el Movimiento Revolucionario 14 de Junio.
Murió el 15 de diciembre del 1963 en la loma La Berrenda.
También Faxa Canto, Luis Ibarra Ríos, Roberto Hernández, Jalián Adolfo Pérez y José Padua Falet.
Rafael Faxa Canto, era oriundo de San Pedro de Macorís, naciendo el 16 de agosto del 1936.
A temprana edad se dedicó al estudio de la pintura, ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes, articipó en la VII exposición
Bienal de Artes Plásticas y obtuvo el premio.
Cayó abatido en la loma La Berrenda de Miches, el 15 de diciembre del 1963.
Por Manuel Antonio Vega
