RESUMEN
La palabra dilema, la Real Academia de Lengua (RAE), la define como «situación en la que es necesario elegir entre dos opciones igualmente buenas o malas». O sea, la elección de una es inevitable, independientemente de las cualidades de las mismas.
También, la RAE dice que el dilema es un «argumento formado por dos proposiciones (o más) contrarias disyuntivamente, de tal manera, que negada o concedida cualquiera de las dos, queda demostrada una determinada conclusión».
En este contexto, el dilema de los peledeístas con su objetivo coyuntural principal, que es quedarse en el Poder Ejecutivo, para así seguir controlando el Estado, y probablemente a la mayoría de las alcaldías y al Congreso Nacional, entiéndase, a la Cámara de Diputados y el Senado de la República, ha encontrado no una sino dos situaciones igualmente perturbadoras para ellos seguir controlando el erario.
Estas situaciones perturbadoras en el dilema morado por mantenerse en la presidencia del país más allá del 2020, la tienen con Leonel Fernández, su hombre historia en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), expresidente de la nación durante tres períodos, y del Partido en los últimos 17 años, hasta el mes de octubre recién pasado.
La otra piedra en el zapato del dilema con los aspirantes a la primera magistratura, la tienen con la pujante y amenazante candidatura presidencial del licenciado Luis Abinader.
Veamos el escenario de como está planteado ahora mismo rumbo a las batallas electorales para el año 2020, especialmente la de mayo, la del ámbito presidencial.
Luis Abinader, gana convincentemente con un 74% la candidatura presidencial en el Partido Revolucionario Moderno (PRM), pero además, las firmas encuestadoras lo mantiene puntero como el posible ganador para las próximas elecciones ordinarias generales, donde en los últimos meses en sentido general, ha venido encabezado las preferencias electorales.
Casi nunca sale por debajo del 40% el señor Abinader en las mediciones de las preferencias electorales, incluso, en algunas encuestas realizadas con cierto rigor científico ha llegado hasta el 47%.
O sea, el licenciado Abinader en esta ocasión se presenta amenazante, un verdadero riesgo para que el partido de gobierno, el PLD, se mantenga al frente de las cosas públicas.
En otras palabras, Luis es la opción segura entre las dos candidaturas que posiblemente se vayan a enfrentar por el poder estatal de haber una segunda vuelta electoral, y para pensar ganar en la primera vuelta, actualmente, él y el PRM son las amenazas principales.
En el caso del PLD, emerge como por arte de magia el flamante señor Gonzalo Castillo como su candidato presidencial, y el mejor reflejo de esto fue, que a los pocos días del anuncio de que iba a participar como precandidato presidencial, la decisión la calificó como «un invento de oficina» en su propio entorno político y grupal, una persona muy ecuánime, el doctor Reynaldo Pared Pérez, el veterano Secretario General del Partido, quien en ese momento era uno de sus aspirantes presidenciales.
Entonces, al ser la elección de Gonzalo muy reñida en el PLD, cuestionada y opuesta a todas las encuestas de mayor credibilidad que se hicieron en nuestro mercado electoral, donde el mejor ejemplo de este planteamiento y el anterior es, que su candidatura no es legítima, independientemente de la legalidad que le impone la Junta Central Electoral al declararlo ganador en las primarias abiertas del día 6 de octubre último.
Pero Participación Ciudadana y su competidor principal en el PLD, Leonel Fernández, entre otros, han ilegitimado esa victoria de Gonzalo Castillo, donde cuestionaron y cuestionan las formas y los métodos utilizados, y obviamente, los resultados finales se ven embarrados por los coherentes planteamientos de esa prestigiosa ONG y por los del expresidente Fernández.
Lo dicho anteriormente provocó la renuncia del PLD y de su presidencia del doctor Fernández, de donde en una fusión de La Fuerza del Pueblo con el Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD), forman el partido político llamado Fuerza del Pueblo (FP), y Leonel pasa a ser su presidente y líder, además de su candidato presidencial oficial para las próximas elecciones ordinarias generales.
Ahora, Leonel aparece en varias encuestas coqueteando y hasta encabezando el segundo lugar por encima del candidato del oficialismo, mientras que Luis Abinader aparece muy despegado de los dos anteriores, está sin discusión en el primer lugar, marchando con entusiasmo tras la silla presidencial bajo cualquiera de los dos escenarios; de primera o segunda vuelta electoral.
Aquí es donde se presenta el dilema, le va el PLD a mandar fuego a Leonel Fernández y descuidar al que marcha firme y hasta que podría ganar en la primera vuelta, o van a dejar a su expresidente tranquilo y enfilar sus cañones contra Luis Abinader, pero así es casi seguro, muy probable, que el León se lee vaya arriba a los dos, tanto a Gonzalo como a Luis, tiene demasiados vuelos y condiciones para descuidarlo o ignorarlo, ese hombre es un titán.
¿Qué hará el partido morado en estas circunstancias?, en este verdadero dilema electoral, donde todo indica que si el señor Gonzalo Castillo no prende con mayor velocidad, dinamismo y entusiasmo, al proyecto presidencial del PLD, es muy probable que le canten, «bingo».
El dilema está planteado, pero la estrategia no parece estar bien definida, aunque la misma depende de una sola variable básica, y es, que el aspirante del PLD muestre un verdadero despegue en la aceptación popular, de lo contrario, no va a valer nada de nada, incluso, ni la sangre nueva convertida en «billetes campantes y sonantes».
Autor: José Núñez
