ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
14 de enero 2026
logo
OpiniónHamlet HilarioHamlet Hilario

El día después del caudillo: Venezuela ante la incógnita del post-madurismo

COMPARTIR:

La imagen dio la vuelta al mundo este 6 de enero de 2026: Nicolás Maduro bajo custodia estadounidense. Tras años de amenazas y sanciones, la administración de Donald Trump ejecutó el golpe de efecto definitivo. Sin embargo, mientras el júbilo recorre algunos sectores y la incertidumbre otros, el vacío que deja la figura del caudillo no ha provocado el colapso automático del sistema. Al contrario, nos enfrentamos a una realidad más densa y peligrosa de lo previsto.

La Estrategia de Trump: El garrote y la «paz americana»
La política de Trump hacia Venezuela ha sido, ante todo, una declaración de soberanía regional. Su estrategia de «máxima presión» mutó en una operación de extracción quirúrgica que buscaba decapitar la cúpula del poder. Trump ha apostado a que, al remover la pieza central del tablero, el resto de la estructura negociaría su rendición a cambio de amnistías o supervivencias individuales. No obstante, esta táctica subestima la naturaleza de lo que enfrenta: el chavismo no es una monarquía absoluta, sino una corporación de intereses blindada por el miedo y la cohabitación.

¿Por qué el sistema resiste sin su líder?
Es la pregunta que incomoda a la Casa Blanca. Si Maduro ha sido capturado, ¿por qué el Palacio de Miraflores no ha caído? La respuesta reside en tres factores de resiliencia:

  1. La «Fuerza del Miedo»: A diferencia de otras transiciones, el chavismo ha construido un control territorial basado en colectivos y estructuras de inteligencia que operan con autonomía. La captura de un líder no desactiva el fusil de quien controla la distribución de comida en un barrio popular.
  2. El Laberinto de la Sucesión: La asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada busca proyectar una imagen de «normalidad institucional». Para la cúpula, entregar el poder no es una opción política, sino una cuestión de supervivencia jurídica frente a la justicia internacional.
  3. La Geopolítica del Apoyo: Mientras EE. UU. celebra la captura, otros actores globales observan. La presencia de intereses rusos y chinos en la infraestructura crítica del país actúa como un freno invisible que impide un cambio de régimen total y desordenado.

El Futuro Inmediato: Entre la Justicia y la Anarquía
Lo que sucederá en las próximas semanas definirá la década. Estamos ante dos escenarios posibles. El primero, una transición tutelada donde sectores del chavismo «moderado» pacten una salida electoral con la oposición a cambio de conservar cuotas de poder. El segundo, una fragmentación violenta del territorio donde distintas facciones militares se conviertan en señores de la guerra.

La captura de Maduro es un triunfo simbólico innegable para Trump, pero la democratización de Venezuela requiere más que una operación militar. Requiere desmantelar un andamiaje social y económico que aprendió a vivir en el conflicto. Hoy, Venezuela no solo celebra o llora una ausencia; Venezuela contiene el aliento ante la posibilidad de que, tras el fin de un hombre, el sistema simplemente haya aprendido a mutar para sobrevivir.

La verdadera historia del post-madurismo no se escribirá en una corte de Florida, sino en la capacidad de los venezolanos para recuperar las instituciones que, por ahora, siguen bajo el mismo candado de hierro.


Por: Hamlet Hilario/ Abogado.

Comenta