RESUMEN
Nadie podía imaginarse siquiera que esa fiesta amenizada por La Voz Más Alta del Merengue, Rubby Pérez, terminaría en una tragedia gigantesca y monstruosa como terminó.
Eso significa que en la construcción de ese edificio donde funcionaba la discoteca Jet Set no se observaron rígidamente las normas y reglas de seguridad a la hora de construir un edificio.
Casi todos los que estaban en la fiesta murieron bajo los escombros del techo que se derrumbó en un abrir y cerrar de ojos.
Y Rubby Pérez encontró en esa desgracia conjugada la muerte que nunca pensó que lo acechaba.
En esa tragedia colectiva no debió haber pasado esa funesta y aciaga madrugada del martes 8 de abril.
De entrada, todo el que va a una fiesta va a gozar, a disfrutar y a vivir plenamente la fiesta.
Pero en la azarosa fiesta del lunes 7 de abril no ocurrió nada parecido.
Prácticamente todos los que fueron a dicha «fiesta» murieron en la discoteca Jet Set aplastados y devorados por los escombros del techo de la discoteca Jet Set que se desplomó o se derrumbó.
Es muy triste y muy lamentable tener que hablar de esa tragedia humana.
¡Paz y descanso eterno a los cientos de seres humanos que perdieron sus vidas en esa maldita tragedia!
POR EL DR. VÍCTOR MANUEL PEÑA
*El autor es economista y miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo (FP).
