RESUMEN
El sábado un hecho muy importante para el deporte nacional se materializó con la clasificación del béisbol dominicano para los Juegos Olímpicos de Tokio.
Y es que el béisbol es el deporte rey de los dominicanos. Todo un país se aglutinó ya sea en casa de amigos, familiares, restaurante y de una forma u otra vio el partido final entre Venezuela y Dominicana, que a la postre los quisqueyanos ganaron y concretizaron su segundo boleto a unos Juegos Olímpicos.
Hace unas semanas el equipo denominado las Reinas del Caribe quedó en el sexto lugar en la Liga de Naciones de Voleibol, por lo que miles de personas se trasnocharon para ver ese manjar dominicano ganarle a grandes potencias en ese deporte.
La semana pasada un jovencito de Santiago llamado Jabiel Polanco puso en vilo a los dominicanos en un evento panamericano en México, al conquistar una medalla de oro y otra de bronce en una competencia de gimnasia a nivel juvenil, hito para ese deporte por el nivel que tienen los competidores de América, un logro que sorprendió al presidente de esa federación, Edwin Rodríguez.
A lo que queremos llegar es a la importancia que tiene el deporte para la sociedad. Si se fijan, cada caso, el del béisbol, el de las Reinas del Caribe y el del jovencito de gimnasia pudo aglutinar un país y eso solo lo hace el deporte.
El deporte, aparte de que es transversal, une a los pueblos, países. En los eventos internacionales podemos ver a países pobres compitiendo con ricos.
El deporte tiene incidencias directas en el desarrollo de la sociedad. No solo es una actividad de ocio, sino que aporta en dimensiones del desarrollo del individuo.
Por eso, mientras la sociedad tenga deporte, hay deseo de superación, de entretenimiento, de ocio, de espíritu sano, además que en países como el nuestro se desarrollan grandes peloteros que muchas veces sacan de la pobreza a familias de muy escasos recursos.
Por lo antes mencionado, los gobiernos deben invertir más recursos para el deporte.
