RESUMEN
El 15 de septiembre del año 2014 a la mayoría nos sorprendió el nombramiento del arquitecto Andrés Navarro frente al Ministerio de Relaciones Exteriores, primero porque era un nombre poco conocido y segundo, porque tampoco se le conocía carrera diplomática. ¡Pero vaya usted a ver! La misma sorpresa que nos trajo el nombramiento, también nos la dio su gestión, porque Navarro sin conocérsele dotes de manejo de políticas exteriores, inmediatamente asumió el cargo, comenzó a dar buenos indicios de ellos.
Una de las primeras medidas del nuevo canciller fue adecentar la nómina de dicha institución, y aunque en ese momento políticamente no era una decisión correcta, puesto que casi el cien por ciento de los afectados eran aliados reformistas heredados de la gestión del entonces canciller, el fallecido ingeniero Carlos Morales Troncoso, institucionalmente si lo era, porque era la forma de sanear y transparentar dicha institución, Navarro no tuvo miedo a las consecuencias políticas y muchos a las críticas de los afectados.
El 16 de agosto del año 2016 el presidente Danilo Medina vuelve y nos sorprende al nombrar a Andrés Navarro frente al Ministerio de Educación, de inmediato volvieron las preguntas, que como ponían a un arquitecto que nada tiene que ver con el sector, frente a la institución que traza la pauta en cuanto a educación en el país. Pues vaya sorpresa de nuevo…. porque Navarro venía de demostrar cuando estuvo en MIREX que más que especialidades en un área, se necesitaba coraje, disposición, voluntad y sobre todo buena gerencia para poder sobre llevar el día a día en instituciones tan carentes de buen manejo.
Andrés Navarro al igual que cuando estuvo en la cancillería lo primero que hizo fue sincerizar la nómina del Ministerio de Educación, pero esta vez no se trataba de eliminar “botellas» o “ayudas» a miembros de un partido aliado no, se tratara de acabar con un entramado creado por antiguos ministros donde existía una cantidad exorbitantes de “profesores» nombrados, que aunque en su gran mayoría cumplían con los requisitos básicos para ser educadores, no cumplían con horarios laborales, y por ende nunca brindaron el pan de la enseñanza, estos “profesores» a diferencia de los cancelados en el MIREX, tenían un gremio (ADP) que velaba y luchaba por ellos. Fueron muchas las críticas, las controversias y hasta las huelga que soportó el ministro de educación por tener la voluntad de sanear y adecentar la nómina de su ministerio, pero lo logró, hoy tenemos un sistema de educación que no le paga a “profesores» que nunca dieron una hora de clases, donde muchos de estos nisiquiera vivían en el país, pero sin perder el sentido de la justeza, también se repusieron los que por el mismo desorden en que se encontraba la institución, aparecían en la nómina de un centro escolar, pero trabajan en otro, los que pudieron demostrar que si trabajan realmente fueron reubicados, contribuyendo esto también con ordenar el sistema educativo.
Andrés Navarro todavía tiene un largo camino por recorrer, aunque ya tienes dos años dirigiendo el Ministerio de Educación esto apenas es el comienzo, porque le tomó tiempo ordenar la casa, lo cual logró a base de coraje y paciencia, no es lo mismo empezar desde cero, que empezar en menos cero como fue el caso, pero no dudamos de la capacidad del arquitecto, quien tiene a su cargo seguir diseñando los planos de nuestro sistema educativo para que este continúe hacia el camino de la excelencia que es su meta final.
Particularmente entiendo que un hombre con ideas nuevas y la capacidad del arquitecto Navarro podría hacer también un buen papel desde la primera posición del Estado, la presidencia de la república, pero tengo sentimientos encontrados puesto que, si Andrés renuncia al Ministerio de Educación para dedicarse a su campaña política nos estaríamos perdiendo del mejor gerente que ha tenido esa institución en los últimos años, y correríamos el riesgo de que la misma se vuelva arrabalizar y no se continué con lo ya logrado, veremos qué pasa en los próximos meses, de lo que si estamos seguros es: que no importa donde este el arquitecto Andrés Navarro, tenemos la garantía que lo haría bien, con su sello y coraje de adecentar las posiciones que llegue.
Por Aneury Batista
