El complicado turismo chino

Por Carlos McCoy martes 11 de junio, 2019

Las expectativas que tiene el gobierno dominicano y por extensión todos los actores de la industria turística nacional, con el turismo chino, son esperanzadoras.

Los chinos, en pocos años, se han convertido en los protagonistas del boom turístico mundial, que, de alrededor de unos 600 millones de personas que viajaron en el año 2009, a nivel global, hoy, veinte años después es de 1400 millones de viajeros internacionales.

Los Estados Unidos de América siguen siendo, el mayor país emisor de turistas, pero ya los chinos se colocaron en segundo lugar, pasándole a Alemania. Con la particularidad de que tienen el liderazgo en consumo.  Son los turistas que más gastan.

Luego de establecer relaciones diplomáticas con La República Popular China y esta declararnos destino turístico, esas expectativas han crecido sustancialmente.

Pero, con el turismo chino, debemos tener una visión totalmente distinta al turismo que hemos explotado hasta ahora.

Nos hemos vendido con el turismo de todo incluido y como un lugar de sol, playa y arena.  Como lo que somos, una encantadora isla en el Caribe.

Los chinos, con un inmenso territorio de mas de 9 millones de kilómetros cuadrados, tienen diferentes climas.  Cuentan en el sur del país con Hainan, una isla que está situada al sur del trópico de Cáncer en la latitud 18 norte, exactamente en la misma latitud que la República Dominicana.

En consecuencia, con las mismas características climáticas.

Hainan, es una isla de 34,000 kilómetros cuadrado, con playas de arena blanca, palmeras y mucho sol y los chinos la han estado desarrollado turísticamente a tal punto que ya le llaman “El Hawái de China”

¿Por qué estamos hablando de la isla Hainan? Simplemente porque los chinos no van a viajar 15 horas en avión para ir a un lugar en el extranjero, de aire, mar sol, resorts y casinos, si ellos tienen algo similar a dos o tres horas, vía aérea, en su propio territorio.

Como dato adicional, a los chinos no les agrada mucho sol y playa y el “todo incluido” solo atrae al segmento más pobre de ese conglomerado.

Tenemos que orientar el turismo oriental con un enfoque diferente. No podemos pretender satisfacer a los 150 millones de chinos que hoy viajan por todo el mundo.

Debemos concentrarnos en un sector regional específico y estudiar sus características sociales e históricas.

Por suerte tenemos una pujante colonia china entre los cuales hay muy buenos sociólogos e historiadores, que estamos seguros aportarían mucho en esta tarea.

Podríamos comenzar hurgando en las aseveraciones de que, en el año 1421, el almirante chino Zhang He, de la dinastía Ming, había llegado a América.  Mucho antes que Cristóbal Colón.

Ver de qué forma podemos los dominicanos, “primados de América”, desde la óptica europea, insertarnos en esa historia sino-americana y brindársela a sus descendientes.

Sería una excelente mezcla histórica.

Los ojos de las orientales son muy bonitos, al punto que las occidentales se pintan una rayita en el canto externo de los ojos, para rasgarlos un tanto.

No estaría mal que nuestros historiadores, comiencen a rasgar un poco nuestra historia.

Con un buen empuje chino, lograríamos alcanzar la meta de un turista por habitante.  Cosa que solo lo han logrado Francia y España, entre los países con mayor recepción de turismo.

Por Carlos McCoy

Anuncios

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar