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12 de febrero 2026
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OpiniónJesús M. GuerreroJesús M. Guerrero

¡El círculo vicioso de los partidos de oposición!

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RESUMEN

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«Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo». Albert Camus

Desde la división sufrida por el entonces partido oficialista en el año 2019, después de los resultados de aquellas primarias abiertas que sellaron el destino del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y dieron paso al surgimiento de la Fuerza del Pueblo (FP), dicha organización política viabilizó las aspiraciones del expresidente Leonel Fernández.

Mientras el PLD no encuentra forma de detener su devenir a la condición de partido bisagra del sistema, con miras al proceso electoral del 2028, no exhibe posibilidad alguna de obtener el poder nuevamente, sin embargo, su lucha es por sobrevivir el proceso y no perder su condición de partido mayoritario, tal cual ha ocurrido con el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que de un 47 % que obtuvo en los comicios del año 2012, en las elecciones del 2016 perdió cuarenta y dos puntos porcentuales al obtener 5 % y en la actualidad 0.4 %, es decir, ni siquiera como aliado tiene preponderancia alguna.

Sin embargo, el único partido opositor que exhibió resultados favorables fue la FP y al parecer ha sido su gran fracaso por irónico que parezca.

Inmediatamente concluido el pasado proceso electoral, la FP se sometió a su congreso interno, para renovar la alta dirección y sus máximos organismos partidarios. Pero, con la salvedad que no había posibilidad de que ningún dirigente pudiera aspirar a la presidencia de dicha organización y muchos menos tener aprestos para la nominación presidencial para el venidero proceso electoral del año 2028.

Culminadas las elecciones pasadas, la FP, al obtener 28.85 %, olvido por arte magia los discursos de su líder, contra los engreídos de palacio, el Trujillo del siglo XXI y ahora producto de la imposibilidad de aspirar a la presidencia partidaria, la lucha ha sido por la secretaría general y ahora el axioma es que por agradecimiento al Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD), organización que dio paso al surgimiento de la FP; debe ser ratificado Antonio Florián como secretario general de la FP.

Sin votación y en detrimento de los demás aspirantes a dicha posición, de no desistir a sus aprestos serán catalogados de traidores y hasta de quintas columnas, un accionar muy parecido al del danilato, ese que condenaba, la hoy dirigencia pueblista y que ante el silencio del expresidente Fernández queda claro que el problema no era lo avasallante del expresidente Medina, sino que no era el leonelismo que lo ejecutaba. Cosas veredes, amigo Sancho, reza en el Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes.

Los partidos opositores que no son capaces de apostar a la democracia interna, carecen de institucionalidad y voluntad política para escalar los resortes del poder, por la sencilla razón de que se imponen los intereses individuales ante los colectivos. Tal parece ser que la primera regla de las 48 leyes del poder de Robert Greene la cual fue tantas veces citada por el expresidente Leonel Fernández, no le hagas sombra a tu amo, es el estatuto silente de la FP.

Los principales partidos opositores, exhiben las mismas ambivalencias, aunque sus conflictos internos no sean de las mismas proporciones. En el PLD ni en la FP, es permitida la disidencia interna, ese mismo modelo que enarboló Miguel Vargas Maldonado en el PRD con las multillas de “gobernabilidad” e “institucionalidad partidaria”, los resultados catastróficos son evidentes.

Catalogar de malcriados a los exsenadores, Dionys Sánchez y Franklin Rodríguez por aspirar y querer que los votos sean contados, es la manifestación franca de que como reza el viejo refrán, en el PLD, la fiebre no estaba en la sábana.

Parece que, a los leonelistas, tanto como a los danilistas se les olvido el cuento lapidario de Juan Bosch, La Mancha Indeleble y tal cual esa obra relata, en ambos partidos al ingresar se debe colgar la cabeza en la pared y dejar de pensar por sí mismo, ya que la alta dirigencia partidaria pensará por usted y, le dirá que es lo es bueno y le señalará lo malo.

Un partido político que no tenga la capacidad de renovarse internamente, esta condenado al fracaso. De ahí la incapacidad para hacer oposición y muchos menos de aglutinar voluntades. Por eso, el principal enfrentamiento opositor sigue siendo FP contra PLD.

Para muestra un botón, la entrevista del presidente del PLD fue respondida este pasado fin de semana por el presidente de la FP, en medio de juramentaciones de dirigentes que renunciaron del PLD, para pasar a la FP. El mensaje de ambos ha sido evidente, no hay alianza ni bloque opositor que los pueda agrupar. La desaparición del PLD, fortalece a la FP y viceversa.

De ser ratificado Antonio Florián, es la prueba reina de que la FP, no se constituyó como un partido político, sino, únicamente con el objetivo de ser la plataforma electoral del expresidente Leonel Fernández.
Creo prudente concluir con la siguiente frase de Miguel de Cervantes, cito: “La ingratitud es hija de la soberbia.”

Por: Jesús M. Guerrero, hijo.

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