RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. — El cantante y compositor dominicano Edward Edwin Bello Pou, mejor conocido como El Cata, sorprendió al revelar detalles sobre su controversial visita al programa de Luinny Corporán, donde fingió un desmayo en plena transmisión en vivo. Lejos de tratarse de un accidente o una reacción espontánea, el artista confesó que todo fue una actuación planificada para enviar un mensaje claro.
“Yo me burlé de Luinny. Eso fue un bulto. Quería enseñarle a los nuevos que el verdadero tigueraje no se grita, se demuestra”, expresó entre carcajadas, dejando claro que se trató de una especie de “performance” para poner a prueba a la nueva generación del entretenimiento urbano.
Conocido por éxitos como “Lento” y “Colesterol de amor”, El Cata no solo habló de ese episodio viral, sino que también compartió una anécdota que ha generado revuelo: rechazó una oferta de cinco millones de dólares para participar en una película para adultos.
Según relató, todo ocurrió luego de ser captado en traje de baño en un resort de Punta Cana, donde un productor extranjero se interesó en él para protagonizar un filme del cine para adultos. Aunque al principio envió algunas fotos y consideró la oferta por la cifra ofrecida, finalmente decidió no aceptar por respeto a su madre.
“Envié un par de fotos, porque el dinero era fuerte. Pero mi mamá me dijo que hiciera lo que quisiera, que ella igual me iba a amar… pero que no podría morirse tranquila si yo hacía eso. Y ahí me desmonté”, relató.
Durante la entrevista, El Cata también habló de su estrecho vínculo con Barranquilla, Colombia, ciudad que considera su segunda casa musical. Destacó que el merengue sigue teniendo fuerza en esa región gracias a la permanencia de agrupaciones icónicas. “Barranquilla es el segundo lugar del mundo donde más suena el merengue. Allá hay grupos sonando desde los años 70”, afirmó.
Con un tono reflexivo y firme en sus valores, el artista compartió pensamientos sobre su fe en Dios, su respeto por las mujeres y su visión sobre la vida y la industria. “El pobre no vive con todos los cuartos del mundo, y el rico vive con lo que tiene”, sentenció.
El Cata aprovechó para dejar claro que no necesita recurrir al “sonido” ni a controversias forzadas para mantenerse vigente, asegurando que su autenticidad, trayectoria y principios le han otorgado un lugar sólido dentro del panorama musical dominicano.




