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13 de enero 2026
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2 min de lectura Internacionales

El canciller alemán occidental llegó a los EE.UU.; hablará Reagan de cooperación  

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EL NUEVO DIARIO, WASHINGTON. – Los Estados Unidos, preocupados por la victoria de Mitterrand en Francia, los problemas económicos en Gran Bretaña y el aumento de los simpatizantes del neutralismo en Europa, recibieron ayer a Helmut Schmidt como su mejor aliado occidental.

El jefe de gobierno de Alemania Occidental ha llegado a Washington en visita oficial en un delicado momento en que la administración Reagan necesita su cooperación, y él necesita la de la administración Reagan.

Los analistas y observadores políticos de la capital federal norteamericana piensan que quizás por eso la estancia aquí del canciller germano resulte fructífera, y resuelva algunas de las diferencias entre ambos países.

DUROS ATAQUES

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Helmut Schmidt está siendo objeto de duros ataques por parte de su propio Partido Social Demócrata, cuya ala izquierda le critica como demasiado pro–norteamericano, y está en desacuerdo con la instalación de misiles de la OTAN en territorio germano.

Debido a ello, Schmidt cuenta con un caluroso recibimiento en los Estados Unidos para reforzar su imagen y justificar su polémica postura en el tema de los misiles cuya instalación acordó la Alianza Atlántica en su reunión de diciembre de 1979 en Bruselas.

Del otro lado, administración Reagan también desea la colaboración de Helmut Schmidt que, tras la derrota de Giscard en Francia y la desaparición del eje París -Bonn, ha quedado convertido en el más seguro aliado de Washington, a pesar de las importantes diferencias en los puntos de vista de ambos

LAS DISCREPANCIAS

Las discrepancias que intentarán resolver Ronald Reagan y Helmut Schmidt durante la permanencia del canciller alemán en Washington son básicamente las siguientes: 1. Washington y Bonn ven de muy diferente manera el problema de la detente. Mientras los norteamericanos quieren condicionar las buenas relaciones con Moscú al comportamiento global soviético en el planeta, los alemanes, interesados en un intercambio comercial activo con el Kremlin, se esfuerzan por «descongelar”.  2.-Los Estados Unidos esperan que Alemania Occidental se atenga a lo acordado en Bruselas por los ministros de asuntos exteriores de la «OTAN» en diciembre del 79, y procedan a instalar misiles «‘Pershing» de medio alcance en su territorio.

Pero aquella reunión de Bruselas condicionó la colocación de los misiles a la reanudación de contactos Washington–Moscú para la reducción de armamento estratégico y nuclear en el «teatro» bélico europeo.

Alexander Haig, en su reciente viaje por Europa, prometió que las negociaciones se reanudarían aproximadamente a finales de este año. Helmut Schmidt es de la opinión que la administración Reagan no está poniendo suficiente énfasis en el asunto. 3.-Finalmente, constante elevación de las tasas de interés por el Banco Central norteamericano ha creado graves problemas económicos en Alemania Occidental, y toda Europa, que tiene que pagar sus importaciones sobre todo petroleras, en un dólar superrevaluado.

Por Rafael Ramos

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