EL NUEVO DIARIO, CINCINNATI. – En estos días hay al- gunas cifras en la cabeza de David Concepción, pero no tienen el signo de peso, aunque el contrato del torpedero de los Rojos de Cincinnati expira a finales de temporada.
Empujar 100 carreras y anotar igual número son las metas que Concepción se propuso desde los entrenamientos primaverales. Si ello es acompañado por un año múltiple, una oferta multimillonaria por parte de los Rojos, sería mucho mejor.
“Pero ahora no estoy interesado en mi contrato”, dijo Concepción. «Todo lo que pienso ahora es hacer mi trabajo, y ganar». El comentario de Concepción se produjo después de su noche más productiva con los Rojos, desde que era un novato en 1970 y el equipo ganó el banderín. El 29 de abril disparó dos jonrones y un par de sencillos para empujar seis carreras y conducir a los Rejos a una victoria de 8-5 contra los Padres de San Diego en el River Front Stadium. La explosión aumentó el promedio de Concepción a 349, y sus carreras impulsadas a un total de 20, cifras máximas en la Liga Nacional.
Concepción no se está haciendo ilusiones de ganar el liderato de impulsadas de la liga. «Eso es para los jonroneros’, dijo. Y Concepción no se considera en el grupo de los principales toleteros de la Liga Nacional.
Los 16 jonrones disparados por Concepción de 1979 constituyen la cifra más alta de su carrera. Así como las 84 carreras impulsadas en ese tempo rada. Y espera superar ambas cifras este año. Si su-cede, un par de marcas establecidas por torpederos en el equipo podrían caer: la de 20 jonrones establecida por Leo Cárdenas en 1966 y la de 87 impulsadas por Eddie Miller en 1947.
Concepción admite que cuando llegó al parque antes de su gran noche, sentía algunos dolores en su rodilla izquierda y tenía dudas para entrar al juego.
«Ahora, después del juego, no siento ningún dolor”.
Observar el florecimiento de Concepción, quien se está proyectando como un bateador oportuno, ha sido deleite para el instructor de bateo Ted Klus-zewski.
Nadie cuestionó la habilidad de Concepción en el fildeo, cuando se inició en 1970. Pero el gran Klu fue el único que predijo la amenaza en el bateo que hoy día representa. «¿Por qué? porque aunque era un muchacho delgado, tenía un real choque de bola,» dijo Klus-zewski.
Concepción ha agregado unas 25 libras a su estatura de 6-1, desde su primera temporada con los Rojos. Pete Rose le echó una ojeada cuando tenía 21 años y dijo, colocando un dedo en sus costillas, «podrías fracturarte algunos huesos; no tienes músculos ni tampoco creo que lo conseguirás» «Yo también recuerdo a Concepción en eso días.» dijo el manager de Hous-ton, Bil Virden, después de observar cuando impulsó tres carreras en un triunfo ante los Astros, en la primera de sus tres carreras en el Astradome, en abril.
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