El asesinato de Orlando, debe servir de reflexión

Por Elias Samuel Rosario Mata

Numerosos asesinatos de lideres políticos, religiosos y comunitarios, han marcados la historia. Entre ellos, el de Abraham Lincoln, por su lucha contra la esclavitud. Martin Luther King Jr. Por su dedicación a defender los derechos humanos. Mahatma Gandhpor combatir la ocupación británica de la India.

En nuestro país, el asesinato de las hermanas Mirabal, fue el detonante para la aniquilación de Trujillo. La trágica y horrible muerte del ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera, ha consternado a la sociedad. Por su decisión de defender el respeto a ley, aun a costa de arriesgar su propia vida.

Este crimen debe servir de reflexión para los lideres políticos. Es el tiempo propicio para que examinen el camino recorrido y el legado que dejaran a sus descendientes y las nuevas generaciones. El principio maquiavélico que el fin justifica los medios, no cabe en la actualidad.

Nuestra clase política, no debe seguir usando a dirigentes y simpatizantes como escalón para llegar al poder y luego desecharlos como objetos inservibles. Para dedicarse única y exclusivamente a la acumulación de riquezas, aprovechando el poder otorgado para traficar influencias y la malversación de fondos públicos.

La actividad política tiene que recuperar su carácter de procurar el bienestar social. Sus lideres están compelidos a cambiar la forma como vienen actuando. Empezando por el Congreso, un poder del Estado, que cada día pierde más credibilidad.

El favoritismo es un mal que exige máximo control. Primero porque viola la Constitución que prohíbe todo privilegio y segundo, porque permite a los miembros de una sola familia ocupar distintas posiciones, que pudieran repartirse entre diferentes familias.

Por otro lado, quienes se han dedicado a trabajar por los candidatos de sus partidos y aportado parte de los pocos recursos que disponen para resolver problemas familiares, son olvidados. Según las informaciones, antes de que ocurriera la tragedia, el asesino había golpeado a una persona, mientras vociferaba que no les habían cumplido.

Los investigadores deben determinar, que promesas les hicieron y quién y el fallo de la seguridad para determinar por qué se nombró a un coronel para desempeñar tres posiciones, sin importar que cada una requería su presencia. ¿Cuántos coroneles y otros militares que trabajaron por el cambio, siguen esperando por una posición?

¿A cuántas personas les habrán prometidos cargos, o favores políticos a cambio de aportes para la campaña? ¿Cuántos de ellos quedaron endeudados y no han sido correspondidos?

El pueblo está atento a todo lo concerniente a este crimen. Por tanto, la justicia debe atar todos los cabos sueltos, para que llegue a un final aceptable, que confirme uno de los grandes logros del gobierno, que es la independencia judicial.

Nada puede justificar un crimen. No obstante, cada candidato debe comprender, que al recibir fondos para su campaña, asume un serio compromiso y no cumplir, puede traerle serias consecuencias.

No conocí personalmente a Orlando, ni conozco al homicida, ni a sus abogados.  Por tanto, mi intención no es defender, sino hacer un llamado a la clase política para que este caso no se vuelva a repetir.

Por Elías Samuel Rosario Mata

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