RESUMEN
Nacemos como un lienzo en blanco. A medida que el niño o la niña va creciendo, así se irán trazando las líneas para su formación que construirán la persona, en su trayecto terrenal.
Tengo la firme convicción de que somos una hoja en blanco que la vida se encarga de pintar, y es, hasta el momento de partir a nuestra morada final que se obtiene la obra de arte. De ahí parte la importancia de preparar al individuo, tal cual, como se prepara el lienzo para dibujar, teniendo un rol preponderante el Estado, el hogar y la escuela.
En las sociedades como la nuestra, donde los quintiles de pobreza son altos y los niveles educativos bajos, se debe estructurar un ecosistema para que los niños, niñas y adolescentes puedan ser dotados de herramientas para la construcción de su desarrollo humano, proceso en el que el sujeto adquiera las habilidades mínimas necesarias para vivir e insertarse en la sociedad.
Allí es donde juega un rol preponderante el Estado con la debida articulación intersectorial para trabajar a favor de la infancia y adolescencia, en su rol, ineludible, de protector de una población vulnerable por naturaleza.
Es hora de fortalecer las propuestas de políticas que permitan mejorar la calidad de vida de nuestros niños y jóvenes, así como construir nuevas políticas de cara a la realidad actual socioeconómica nacional con miras a la problemática internacional que nos impacta, de la mano con la realización de las acciones para su eficaz implementación, y así alcanzar la meta de forjar la sociedad dominicana que anhelamos; comprendiendo que todo lo que se haga o deje de hacer en este ciclo de la vida, repercute en el ser y en la sociedad.
Por Julia Muñiz Suberví
