RESUMEN
NUEVA YORK. – Los abogados del activista propalestino Mahmoud Khalil presentaron este martes una apelación contra el fallo de un juez que el año pasado permitió su posible deportación y pidieron que se desestimen los cargos que lo acusan de haber omitido información al solicitar la residencia permanente en EE.UU..
Según la decisión de un tribunal de inmigración de septiembre de 2025, el activista podría ser deportado a Siria o Argelia.
«Estamos pidiendo a la Junta de Apelaciones de Inmigración que revierta los esfuerzos del Gobierno para deportar a un titular de tarjeta verde por su discurso político protegido, que apoya a Palestina y los derechos palestinos», dijo el abogado Johnny Sinodis en una conferencia de prensa virtual.
Khalil, residente legal en EE.UU., fue detenido en junio de 2024 en un edificio de apartamentos de la Universidad de Columbia, en Nueva York, donde estudiaba. Posteriormente, pasó tres meses en un centro de inmigración en Luisiana hasta que un juez federal en Nueva Jersey ordenó su liberación bajo fianza al considerar que su detención era inconstitucional.
El entonces secretario de Estado, Marco Rubio, había alegado que el discurso de Khalil, quien actuó como mediador entre la universidad y los estudiantes que protestaban contra la guerra en Gaza, podría afectar los intereses de la política exterior estadounidense.
Tras la orden de liberación, el Gobierno modificó su justificación y lo acusó de mentir en su solicitud de residencia permanente sobre su supuesta participación en determinadas organizaciones y sobre un trabajo en la Oficina de Siria en la embajada británica en Beirut después de 2022. Un tribunal rechazó esa nueva argumentación y emitió un segundo fallo ordenando su liberación.
«El expediente demuestra que no era miembro de ninguno de esos grupos, y el juez de inmigración nunca concluyó que lo fuera», afirmó Sinodis, quien añadió que cuando Khalil presentó su solicitud de tarjeta verde, en marzo de 2024, el campamento estudiantil aún no había comenzado.
Por su parte, Baher Azmy, director legal del Centro para los Derechos Constitucionales, calificó la actuación del Gobierno como «detención arbitraria» y sostuvo que los tribunales han considerado inconstitucional este tipo de medidas.
En un comunicado, Khalil aseguró que las acusaciones son «represalias infundadas» y reiteró que seguirá defendiendo su derecho «a denunciar la injusticia y apoyar la liberación de Palestina».
El pasado 15 de enero, el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito revocó decisiones previas que habían declarado probablemente inconstitucional su detención y deportación y que habían ordenado su liberación mientras se resolvía su proceso migratorio.
La defensa sostuvo que el Gobierno no puede volver a detenerlo mientras continúe el proceso ante la BIA.




