EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El 2025 concluyó como un año decisivo para el entretenimiento dominicano, marcado por el auge de los reality shows como uno de los formatos favoritos del público, algo que quedó ampliamente demostrado.
En los últimos meses del año, las plataformas digitales y los creadores de contenido apostaron con fuerza por este tipo de producciones, logrando altos niveles de audiencia, intensa conversación en redes sociales, una conexión directa con la gente e incluso un Récord Guinness.
Entre los proyectos que lideraron esta ola se destacan “Casa de Alofoke”, en sus ediciones 1 y 2, un formato que revolucionó el consumo de contenido local al combinar convivencia, conflictos y entretenimiento con transmisión constante, convirtiéndose en un tema recurrente del debate nacional.
A esta tendencia se sumó “La Mansión de Luinny”, que aportó su propio sello al género al mezclar espectáculo, retos y personalidades influyentes del medio digital, tanto locales como internacionales, consolidando a los creadores de contenido como protagonistas de producciones de gran alcance.
Otro de los espacios que captó la atención del público durante el mes de diciembre fue “Solo los fuertes sobreviven”, de Dotol Nastra, un reality centrado en la resistencia, la estrategia y la fortaleza física y mental de sus participantes, demostrando que el público dominicano también conecta con formatos más competitivos y extremos.
Estos proyectos confirman que el reality show llegó para quedarse en la República Dominicana, redefiniendo la forma de hacer entretenimiento y abriendo nuevas oportunidades para talentos, marcas y plataformas.
De cara a 2026, ya se ventila la llegada de otro reality con figuras importantes, aunque aún no se han revelado mayores detalles.
Sin duda, el 2025 quedará marcado como el año en que los realities dominaron la escena mediática nacional, para bien o para mal.




