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31 de diciembre 2025
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3 min de lectura Salud

Efectos negativos de exposición excesiva a pantallas en niños a edad temprana

(Ilustración: El Nuevo Diario)
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Por: Yamelle Hernández

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – En un mundo tan globalizado como este, es normal ver como la tecnología arropa cada esquina y consume poco a poco al ser humano, convirtiéndolo en un ente dependiente de, aunque sea, un celular inteligente.

Hoy en día, hasta un niño desde temprana edad ya posee una tableta o algún dispositivo móvil en sus manos. El tiempo de recreación ha tomado otra modalidad, pasando de manipular sus juguetes o divertirse afuera, a basarse en dedicarle largos periodos de tiempo a una pantalla mientras se está recostado frente a esta.

Cuando se trata de un infante, este no es consciente del daño que el mismo se provoca cuando, de manera excesiva, se mantiene observando dibujos animados o concentrado en algún videojuego. Cada vez es más alta la incidencia de menores y pequeños con una temprana edad que se vuelven uno con la tecnología.

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Con relación a esto, la “Revista Sanitaria de Investigación” publicó un artículo en su sitio web titulado “Impacto del uso de pantallas en edades tempranas”, en el que expone que tan solo en el año 2013, niños de entre 0 a 8 años de edad, correspondían un 72 % de los que daban uso de algún dispositivo móvil en comparación al 2011 que solo ocupaba el 38 %. Asimismo, esta situación se ve reflejada en el 38 % de los menores de dos años y, siguiendo este mismo orden, en España el 40 % de la población de chicos menores a dos años emplean tabletas y celulares, de acuerdo al informe Faros del Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia, dependiente del Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues, expuesto en el sitio web anteriormente mencionado.

Continuando con el mismo artículo, se realizó un estudio en Canadá que se enfocó en cuantificar el tiempo que dedicaban los niños a las pantallas y como resultado se obtuvo que, aquellos que tenían entre 24, 36 y 60 meses, pasaban entre 1.6 y 3.6 horas al día. También se pudo notar como esos mismos niños tenían un bajo rendimiento en las pruebas que tenían que ver con la detección del desarrollo a los 36 meses y así sucesivamente para los que iban a un desarrollo a los 60 meses.

Anna Bombardó, quien es especialista en fisioterapeuta neurológica y deportiva, coach y mentora en educación y salud, explicó que el tiempo que debería de estar expuesto un niño de manera saludable a una pantalla vendría dependiendo de la edad en la que el pequeño se encuentre:

De 0 a 2 años: No puede estar expuesto.
De 2 a 7 años: Solo media hora, es decir 30 minutos.
De 7 a 12 años: 60 minutos, que corresponde a una hora.
De 12 a 15 años: Una hora y media.
Más de 15 años: 2 horas.

Tanto a nivel psicológico como físico, este abuso hacia las pantallas trae consigo diversos efectos negativos para un niño, como los siguientes:

• Alteraciones del sueño.
• Falta de curiosidad, autocontrol y estabilidad emocional.
• Hiperactividad y disminución en la atención.
• Sobrepeso y obesidad.
• Distorsión de la percepción de la realidad.
• Aumento de la ansiedad.
• Problemas visuales y dolores de cabeza.
• Padecimientos de espalda y cervicales.
• Sedentarismo.

Los padres o tutores son los responsables de asegurar el bienestar de los más pequeños, moderando la exposición hacia las pantallas e incitando al niño a tener una recreación mucho más activa; aquella que implique ejercicio físico y la interacción con otros infantes. También estimularlos con la lectura y orientarlos sobre el uso de la tecnología y las consecuencias de esta, siendo el padre un modelo ejemplar para que estos puedan imitarle al menos en ese sentido.

Los primeros años de un bebé o un niño son cruciales para que tengan un óptimo crecimiento y, a su vez, para que sean capaces de desarrollar ampliamente sus habilidades motoras, sociales, cognitivas, lingüísticas y socioemocionales.