RESUMEN
WASHINGTON.– La Casa Blanca afirmó este miércoles que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán continúan activas y mantienen un carácter “productivo”, a pesar de que Teherán rechazó una propuesta de 15 puntos impulsada por el presidente Donald Trump, para poner fin al conflicto en curso.
“No se han detenido. Las conversaciones continúan. Son productivas, tal como dijo el presidente el lunes, y siguen siéndolo”, aseguró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, durante una rueda de prensa al ser consultada sobre el estado del diálogo tras el anuncio iraní.
Dudas sobre el plan de paz
Leavitt también advirtió que no toda la información difundida por los medios sobre el supuesto plan de 15 puntos es precisa. Según explicó, la Casa Blanca no ha confirmado en su totalidad dicha propuesta.
“Los reportes contienen elementos de verdad, pero algunas de las historias que leí no se ajustaban enteramente a los hechos”, puntualizó la portavoz, sugiriendo discrepancias entre la versión oficial y lo publicado.
Rechazo iraní y condiciones cruzadas
De acuerdo con el diario The New York Times, el plan habría sido canalizado a través de Pakistán e incluiría aspectos clave como el programa nuclear iraní, el desarrollo de misiles balísticos y la seguridad de rutas energéticas estratégicas.
Entre estas destaca el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial y que se encuentra parcialmente bloqueado desde el inicio del conflicto.
Medios iraníes señalan que Teherán consideró la propuesta “excesiva” y respondió con sus propias condiciones, lo que evidencia un escenario de negociación complejo y aún distante de un acuerdo definitivo.
Tensión y maniobras estratégicas
En paralelo, Trump anunció el lunes una pausa de cinco días en los ataques contra infraestructuras eléctricas iraníes, previamente amenazados, condicionando esta decisión a que Irán desbloquee el estrecho de Ormuz.
El mandatario reiteró entonces que se han mantenido conversaciones “productivas” con Teherán, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor en la región.




