RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El economista Haivanjoe Ng Cortiñas consideró que el Gobierno dominicano no está preparado en términos fiscales y financieros para enfrentar los efectos económicos derivados del conflicto en el Medio Oriente.
“Yo digo que el Gobierno no está preparado en términos financieros, porque en la ejecución presupuestaria de este año 2026, hasta ahora, 65 mil millones de pesos de déficit ha registrado; por lo tanto, el Gobierno no ha demostrado austeridad ni siquiera cuando ya estalló el conflicto bélico que tiene tres semanas”, argumentó.
Durante una entrevista concedida al periodista Luis Brito en el programa “Tiempo de Noticias”, que transmite la plataforma digital El Nuevo Diario TV, el economista indicó que en su discurso, el presidente de la República, Luis Abinader, desaprovechó la oportunidad de anunciar acciones concretas de disciplina fiscal, como recortes en el gasto corriente, sin afectar la inversión pública, el gasto social ni el cumplimiento de las obligaciones financieras, incluido el pago de la deuda.
(Ver programa).
Expuso que el único aspecto positivo de esta alocución está vinculado al sentido de responsabilidad del presidente Luis Abinader, al informar al país sobre la existencia de un problema mundial que ya impacta a la República Dominicana y al señalar que el Gobierno está atento a este acontecimiento.
En ese sentido, sostuvo que el Gobierno debió aprovechar esa oportunidad para presentar un plan claro que demostrara cómo se impondría una política de control del gasto ante la crisis internacional, en lugar de exhortar a la población a tomar medidas preventivas.
“Era una buena oportunidad para que el presidente diera a conocer ese plan y ofreciera detalles de cómo el Gobierno se está autoimponiendo una disciplina ante los acontecimientos internacionales, más que pedirle a la población que empiece a tomar medidas precautorias en cuanto a la conducta que debe asumir”, apuntó.
En este contexto, el economista recomendó a quienes cuentan con recursos actuar con cautela en el consumo y la inversión; a la clase media, posponer decisiones que no estén vinculadas a necesidades esenciales como salud y alimentación; y a los sectores de menores ingresos, exigir mayor atención del Gobierno.
“5.3 millones de dominicanos no tienen capacidad para solventar el costo de la canasta básica mínima familiar de los quintiles uno y dos de la República Dominicana, y eso, naturalmente, expone a ese segmento poblacional a un nivel de alta vulnerabilidad que se agrava con el incremento de los precios y sus efectos multiplicadores ”, precisó.




