EL NUEVO DIARIO, WASHINGTON, (UPI). – Dos altos funcionarios de la Agencia para el Desarrollo Internacional indicaron ayer que renunciarán a sus cargos «por cuestiones de conciencia» debido a la decisión de Estados Unidos de oponerse a la regulación internacional de la venta de comidas para bebés que sustituyan a la leche materna.
«Hemos dicho a la agencia que a menos que el gobierno cambie su posición sobre el voto presentaremos nuestras renuncias» dijo en una entrevista Eugene Babb, un veterano con 10 años de servicios en AID. Babb es el más alto funcionario de la agencia a cargo de desarrollo rural y agrícola.
Por su parte el más alto funcionario de la AID para la salud, el doctor Stephen Joseph, dijo que no estaba de acuerdo con una información del diario Washington Post, según la cual él y Babb se encontraban presionados a renunciar.
«No creo que sea justo caracterizar la situación como que estoy bajo presión para renunciar», dijo Joseph. «Nosotros nos expresamos por problemas de conciencia».
La controversia sobre los sustitutos de la leche materna es una serie de regulaciones propuestas a la Organización Mundial para la Salud en Ginebra, Suiza.
Las regulaciones buscan limitar las ventas de las fórmulas de sustitución de la leche materna, que algunos grupos afirman llevan a muchas mujeres a no dar el pecho a sus niños, y que producen riesgos para la salud en los países no desarrollados, donde son mezcladas con aguas contaminadas.
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