Dos espejos: Las crisis de PR y Venezuela

Por Juan López Lunes 8 de Mayo, 2017

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La República Bolivariana de Venezuela (RBV), con más de 30 millones de habitantes, y el Estado Libre Asociado de Puerto Rico (PR), con una población de 3.4 millones, atraviesan por graves crisis económicas, sociales y políticas.

La crisis económica de la RBV, desde hace unos dos años, se caracteriza por carestía de una gran cantidad de productos de primera necesidad y medicamentos, altísima inflación de tres dígitos, incremento del desempleo, cierre de varias empresas industriales y comerciales así como fuga de importantes inversionistas de capitales.

Esta crisis tiene un impacto directo en los aspectos sociales y políticos, lo cual se evidencia en los continuos movimientos de protestas con secuelas de destrucciones de comercios, heridos, muertos, prisioneros y emigración a otros países de miles de venezolanos.

En la RBV existe una fuerte confrontación entre el gobierno del Presidente Felipe Maduro y la oposición representada por un bloque de partidos, organizaciones de la sociedad civil y el Congreso.

Los medios de comunicación nos “bombardean a diario” de los más mínimos detalles de la situación que económica, social y políticamente afectan a los venezolanos.

Organismos internacionales (OEA, ONU, el Vaticano) y cuatro ex presidentes de España, Costa Rica, Panamá y la R. Dominicana realizan ingentes gestiones para que, a través del diálogo y las negociaciones, se arribe a un acuerdo entre los líderes de la oposición y el gobierno que permitan retomar el sosiego y la dinámica de la economía de la RBV y evitar una posible guerra civil.

El caso de PR es muy especial. Por su incapacidad de pagar su enorme deuda pública (más de 73 mil millones de dólares) se auto declaró en quiebra y clama por la ayuda directa e inmediata de los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.)

Los aspectos más sobresalientes de la aguda crisis económica que, desde hace cinco años, vienen padeciendo los puertorriqueños, se manifiestan a través de estos indicadores:

El anterior y actual gobernadores de PR han realizado enormes recortes del personal de la administración pública, han cerrado más de 190 escuelas, la Universidad Estatal de Puerto Rico se encuentra cerrada desde hace más de un mes por el recorte millonario de su presupuesto y las organizaciones sindicales están promoviendo protestas y huelgas para rechazar los recortes presupuestarios y múltiples restricciones de la política social que está implementando el gobierno.

En adición a esa situación la pobreza se ha incrementado en más de un 42%, el desempleo supera el 12% y la población, en especial la juventud puertorriqueña, está emigrando en forma masiva hacia otros estados de los EE.UU.

Ante esa grave crisis, el gobierno de los EE.UU designó una Junta de Supervisión Fiscal con la tarea de controlar las ejecución económica de la Isla que lidera el gobernador Ricardo Rosselló, a través la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico, aprobada por el Congreso de EE:UU para aportar solución a la deuda pública y problemas sociales de PR.

Como se ve, las soluciones a las crisis que afectan a PR y a Venezuela se les están aportando soluciones desde fuera. Internamente, se han manifestado incapaces de solucionar sus crisis; pero con estas dos importantes diferencias:

a) Los medios de comunicación internacionales magnifican, manipulan y nos atiborran con “noticias” sobre el más mínimo detalle de los acontecimientos negativos que suceden en Venezuela, mientras que de los hechos que afectan la vida económica, social y política de PR apenas recibimos escuetas y maquilladas noticias.

b) Las acciones del Gobierno y Congreso de los EE.UU están dirigidas a favorecer a los grupos de la oposición y a presionar en contra del gobierno legítimo de Venezuela. Mientras que, para la crisis de su asociado PR harán aportes económicos y están gestionando soluciones a través de mecanismos institucionales.

Independientemente de nuestras simpatías políticas por los gobiernos de los dos países, consideramos que las realidades que están sufriendo sus respectivos pueblos como consecuencia de las crisis por las que atraviesan PR y Venezuela así como la diferenciada actitud del gobierno de los EE.UU., es aconsejable asumirlas como dos importantes espejos en los que se deben mirar, con las correspondientes prudencias, las clases políticas y gobernantes de los países latinoamericanos.

Por Juan López