RESUMEN
¿Por qué instituciones que hace 50 o 40 años no contaban con problemas, hoy plantean un déficit presupuestario?
¿Por qué hay problemas de déficit, si contamos leyes nuevas y sistema de recaudación?
¿Por qué, si en este momento hay una mayor población con mayores ingresos que en esas épocas? ¿Será que esas instituciones han tenido un crecimiento desproporcionado que devoran las riquezas del país?
El elefantismo burocrático donde todos quieren sueldos, pensión y altas dietas es cultural.
Para esto consulté las bases de datos disponibles del Banco Mundial principalmente porque son los datos a los que tuve oportunidad de acceder de forma más rápida.
En el caso de la población, efectivamente se da un aumento al pasar de 5,330, 782 habitantes en el año 1966 a 9,104 561 habitantes en el año 2019, y como se analizará posteriormente el producto interno bruto (PIB) también se incrementó.
Como es de esperar, nuestro país genera una producción de bienes y servicios mayor en la actualidad que la generada en los años sesenta, cuando muchas de nuestras instituciones públicas estaban comenzando a surgir y es comportamiento similar en otros países; el caso de R.D. se diferencia porque ha sido un crecimiento estable y sostenido
Por otro lado, el gasto público está definido por el Banco Mundial como pagos en efectivo por las actividades operativas del gobierno en la provisión de bienes y servicios. Incluye compensación de empleados (como sueldos y salarios), intereses y subsidios, subvenciones, beneficios sociales y otros gastos, como alquiler y dividendos.
Esta curva muestra que el gasto público no corriente crece en menor proporción con la producción de bienes y servicios a como lo hacía 10, 20, 30 o 70 años antes. También es importante considerar que es esperado un incremento del gasto público teniendo presente el crecimiento demográfico en los últimos años: más población requiere de servicios eléctricos, agua potable, educación y salud, entre otros.
Un par de casos más específicos que podría citar es que las Universidades Públicas cuentan con más carreras y más estudiantes y el otro tiene que ver con el acceso de nuevas tecnologías como el caso de salud donde podemos considerar que inicialmente los pacientes de cáncer que requerían radioterapia eran tratados con bombas de cobalto y actualmente se utilizan aceleradores lineales, los cuales tienen un costo considerablemente mayor y un beneficio superior para el paciente.
Concluyo que el gasto público se ha incrementado, pero cada vez es mayor la diferencia que existe respecto al PIB del país históricamente desde el año 1960.
Las transferencias obligatorias al gobierno central para fines públicos. Se excluyen algunas transferencias obligatorias como multas, sanciones y la mayoría de las contribuciones a la seguridad social. Los reembolsos y correcciones de los ingresos fiscales recaudados erróneamente se tratan como ingresos negativos, de acuerdo con lo definido con el Banco Mundial.
En cuanto al crecimiento a lo largo del tiempo, esta variable es la menor de las tres que he analizado y la brecha respecto al PIB cada vez es mayor, incluso esta brecha es mayor que la identificada con el gasto público en relación con el PIB. Y es que, aunque nuestro país cada vez produce bienes y servicios de mayor valor agregado esto no se ve reflejado en los ingresos tributarios del gobierno, como sí se vio 20, 30, 40 o más años antes.
La razón podría estar en que nuestro sistema de recaudación tributaria fue diseñado para el modelo económico que tenía R.D. antes de los años noventa y requiere de una actualización, para que esos grandes capitales, que generan ese considerable incremento al PIB del país, aporten más ingresos tributarios como se hacía años antes y que esta carga no esté solo sobre los hombros de la clase trabajadora pública y privada. Este debe ser un proceso más frecuente, más justo con las clases vulnerables y menos abrupto; el último que tuvimos tardó más de 20 años en realizarse y generó más dudas que soluciones.
Otro elemento relevante que pude constatar con este análisis respecto a mis cuestionamientos iniciales es que el gasto público ha crecido, pero lo hace para atender el crecimiento demográfico y brindar nuevas tecnologías a una población cada vez más numerosa; sin embargo, los ingresos tributarios son insuficientes para cubrir este gasto porque se basan en un sistema obsoleto y desactualizado que no es capaz de captar el crecimiento del PIB.
Nuestro país produce año con año más bienes y servicios, pero no aportan una carga tributaria justa como lo fue en su momento para cubrir el gasto público actual; a la larga, esta inversión pública generó el entorno adecuado para que alcanzaran ese nivel de crecimiento.
Todo esto sin dejar de lado que es posible mejorar la eficiencia y productividad de la Administración Pública, siempre hay espacio de mejora; en particular, la operatividad y burocracia que privan en muchos de sus procesos o incluso la obsolescencia de la función para la que fueron creadas algunas instituciones o parte de ellas; no necesariamente me refiero a cierres o ventas, me refiero a rediseño y mejora continua de lo que hay actualmente.
Por Johnny Sánchez
