Cuando eventos deportivos del calibre del IRONMAN 70.3 Cap Cana eligen a República Dominicana como sede, el mensaje al mundo es contundente: no somos solo un país de sol y playa, somos un destino preparado para el turismo de alto rendimiento, para experiencias premium y, sobre todo, para convertir el deporte en motor de inversión.
Pero lo verdaderamente significativo no es solo su llegada, sino su permanencia. El IRONMAN no vino a Cap Cana como un experimento. Vino, se sintió acogido, encontró excelencia en la logística, calidez en el trato, una Ciudad Destino con estándares internacionales, y por eso regresa —con segunda y tercera edición confirmadas. Este patrón de retorno confirma que cuando el deporte encuentra hospitalidad, infraestructura y visión de futuro, se convierte en legado.
El turismo que corre, nada y pedalea… y luego invierte
Con más de 1,200 atletas de más de 35 países proyectados para la edición de 2025, el impacto económico directo del IRONMAN Cap Cana ya es significativo. Pero su efecto más transformador es el que ocurre después: ese visitante que llega a competir y descubre un país que supera sus expectativas, muchas veces regresa, esta vez como turista tradicional… o incluso como inversionista inmobiliario.
Según datos de la Asociación de Agentes y Empresas Inmobiliarias (AEI), más del 30% de las inversiones extranjeras en proyectos inmobiliarios en zonas turísticas provienen de personas que visitaron el país por primera vez a raíz de un evento o actividad deportiva. No es casualidad que Cap Cana, sede del IRONMAN, también encabece los rankings de crecimiento en venta de propiedades de lujo y segunda vivienda en el Caribe.
Un evento, múltiples sectores beneficiados
Este tipo de turismo especializado no solo dinamiza la ocupación hotelera. Impacta directamente al sector gastronómico, al transporte, a las tiendas especializadas, al segmento wellness, a los hospitales privados y a todo el ecosistema del turismo premium. Es un visitante que gasta más, se queda más tiempo y valora la calidad de vida local.
Y cuando este visitante decide adquirir una propiedad, muchas veces lo hace con la idea de regresar con frecuencia, de recomendar el destino, o incluso de radicarse a largo plazo.
Cap Cana: un modelo de ciudad deportiva y residencial
La elección de Cap Cana como sede no es fortuita. Su combinación de urbanismo moderno, infraestructura de clase mundial, paisajes naturales espectaculares y servicios de alto nivel la posicionan como el ecosistema ideal para el turismo deportivo y el desarrollo inmobiliario de lujo.
IRONMAN Cap Cana no es simplemente una competencia de resistencia. Es una vitrina global que proyecta a la República Dominicana como un país con visión, con capacidad organizativa, y con una oferta que trasciende lo tradicional.
Turismo deportivo como pilar de Marca País
La estrategia del Estado, a través de la Mesa de Trabajo del Turismo Deportivo y la proyección internacional en eventos como París 2024, demuestra que República Dominicana ha tomado una decisión: convertir el deporte en un embajador oficial del país.
Y esa decisión ya está rindiendo frutos. No solo se trata de traer grandes marcas de eventos; se trata de atraer un turismo de alto valor agregado que genere inversión, empleo y desarrollo sostenible.
Una apuesta de largo plazo
El turismo deportivo es una industria que mueve más de 800 mil millones de dólares al año a nivel mundial. Su crecimiento es constante y su impacto —cuando se gestiona con visión— puede transformar regiones enteras.
República Dominicana tiene clima, ubicación, talento y una hospitalidad incomparable. El reto ahora es multiplicar modelos como el de Cap Cana, llevando eventos de esta naturaleza a otros polos como Miches, Samaná, Puerto Plata y la zona Norte.
Conclusión
IRONMAN Cap Cana no es solo una carrera. Es un símbolo de lo que somos capaces de lograr cuando alineamos visión pública, inversión privada y pasión nacional. Cada edición que se celebra fortalece nuestra imagen internacional, diversifica nuestra economía y consolida a República Dominicana como un país donde el deporte inspira inversión.
Hoy, el turismo deportivo es más que una tendencia: es una vía directa hacia el desarrollo sostenible y la transformación del país. Y si seguimos en esta ruta, los próximos años no solo nos verán organizando más eventos… nos verán construyendo una nueva historia.
Por Joan Féliz
