EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.-A sus 83 años, doña Julia vive una de las etapas más duras de su vida: atrapada en una casa que se desmorona poco a poco, sin recursos ni fuerzas para repararla. En medio de la pobreza y la soledad, esta envejeciente mujer ruega por ayuda para salvar lo único que le queda: su hogar.
Desde que su esposo falleció en 2013, doña Julia ha hecho lo imposible por mantener en pie su hogar, pero ya no puede más. “Cuando arreglo una ventana, se cae una puerta… Ella, la casa, ya no aguanta más, está más vieja que yo, pero es mi casita y no quiero irme”, dice con tristeza.
Aunque tiene cuatro hijas que le han ofrecido techo, doña Julia se resiste a dejar el hogar que heredó de su madre y donde vivió durante más de 45 años con su esposo. “Aquí crié a mis hijas. Aquí está mi vida. Prefiero los ratones a que me mate la tristeza por estar lejos de mi nido”, expresa con voz quebrada.
Hoy, más que nunca, necesita ayuda urgente. Vive sin condiciones dignas, expuesta al peligro de que el techo colapse, sin recursos para repararlo y aferrada a los recuerdos que la mantienen de pie.
Si deseas colaborar con materiales, mano de obra o donaciones económicas, puedes contactar directamente a: Doña Julia: (809) 607-0100, Luciana (hija): 809-714-2980.