RESUMEN
Toda ciudad tiene sus héroes, aquellos que sembraron la identidad física, cultural de ella y le inculcaron la semilla a sus ciudadanos para escalar a una posición de triunfo y progreso.
Esta vez me interno en la ciudad culta, olímpica y carnavalesca de La Vega Real.
Zoilo García hijo de un ciudadano apellido De Lora y de una haitiana llamada Mamá Gita García.
No importa la procedencia, ni el grado de abolengo que otorga la sociedad, los méritos y el accionar de un individuo le otorgan votos para respetarlo y admirarlo.
Como podemos apreciar Zoilo era un mestizo, que por alguna razón obvió el apellido De Lora y adoptó el de la madre.
Tenía dos hermanos, Hermógenes y Federico, a quienes quería inmensamente.
Zoilo García desde temprano desarrolla habilidades extraordinarias como hombre de negocios.
Es así que vendiendo las propiedades de La Ortega y otras propiedades va acumulando un capital respetable.
En los primeros años del siglo 1900 La Vega era un villorio, rodeado de lagunas que limitaban su desarrollo urbanístico.
Zoilo no sólo muestras sus habilidades como un exitoso hombre de negocios; sino, que se convierte en un conquistador de bellas mujeres.
De la unión con Maruca Peña nacen sus hijos Zoilo, Zoila y Abel o Federico.
De su matrimonio con Carolina Almanzar nacen Zoilo Héctor y Armida.
Otros hijos vendrían de otras uniones matrimoniales, como Federico Sobrino y Emilio García Deschamps.
El mulato nacido de madre haitiana y padre no muy conocido desarrolló habilidades extraordinarias para el negocio de exportación de rubros agrícolas, como café, cacao y otros.
Disponía de una plataforma de telégrafos que le permitía establecer sus negociaciones con sus clientes de Estados Unidos y Europa.
Era tal el desarrollo de sus actividades comerciales que contrató al constructor español José Bosch Subirats, de origen catalán para la construcción de un imponente edificación de dos niveles de mampostería y con el mejor estilo arquitectónico de la época, en el primer nivel operarían las oficinas de sus negocios y originalmente pensaba destinar el segundo nivel para su vivienda, lo cual no ocurrió.
Jose Bosch fué el padre de Juan Bosch.
El Palacio de Don Zoilo está ubicado en el centro de la ciudad, frente al Parque de las Flores y en el segundo nivel funciona actualmente El Museo del Carnaval Vegano.
Se manejó de manera muy hábil con los caciques políticos de la zona, fué delegado oficial del gobierno de Lilís, de quien era prestamista.
Tanto él, como su esposa Carolina vestían muy elegantemente a tono con la moda internacional de esos tiempos, ya que viajaban con frecuencia por las ciudades más importantes del mundo; Londres, Madrid, Paris, New York y otras.
Sus hijos Zoilo Hermógenes y Abelado estudiaron en París.
Armida estudió medicina en Bélgica y resultó la segunda mujer graduada de medicina en el país.
Zoilo solicitó con éxito al Congreso Nacional permiso para desaguar la Laguna Panchito, donde está actualmente el Barrio X , logrando urbanizar y vender los terrenos rescatados, contribuyendo a la expansión de la ciudad.
De igual manera, desarrolló Villa Carolina, determinando la expansión de la ciudad hacia el este.
Había encargado la construcción de su residencia frente al Parque Duarte, con un estilo victoriano bien depurado, actualmente las oficinas de la telefónica Claro están alojadas en esta bella propiedad.
Los hermanos de Zoilo, Hermógenes y Federico siguieron la carrera militar, llegando a la cúspide, como generales.
Precisamente un hijo de Hermógenes, graduó de médico en París, el doctor Federico García, quien ejerció una admirable labor filantrópica en la población de esta ciudad cibaeña, ejerciendo la profesión sin cobrar honorarios.
Un nieto del otro hermano de don Zoilo, fué el Tte. Amado García Guerrero, héroe del ajusticiamiento de Trujillo.
Zoilo Hermógenes con sus estudios de ingeniería industrial en Paris construyó el primer poliplano de la época.
Más adelante, un hijo de éste se convertiría en instructor de pilotos de la Fuerza Aérea y para conmemorar el 35 aniversario de la entidad, voló «la cabra loca», construído ingeniosamente por él.
Los descendientes de don Zoilo y sus hermanos tuvieron carreras luminosas en las áreas de ingeniería, laboratorio medicinales, artes pictóricas y muchas otras carreras y empresas.
Paradójicamente no ubicamos en La Vega una calle, un monumento con el nombre de este gran desarrollador urbano, empresario exportador y ejemplo de un hombre, creativo y triunfador.
Por: Fernando Despradel.
