RESUMEN
La nacionalidad española por origen sefardí representa mucho más que un pasaporte: es un acto de memoria histórica, un reencuentro con las raíces de quienes fueron expulsados de la península ibérica en 1492.
República Dominicana no es ajena a ese legado. Apellidos, costumbres y genealogías sefardíes sobreviven en muchas familias dominicanas. Pero hoy, tras la reciente desarticulación de redes de falsificación de documentos en procesos sefardíes en España, es fundamental aclarar qué caminos legales existen realmente, y dónde hay oportunidades viables.
¿Qué es la carta de naturaleza por origen sefardí?
Es una vía excepcional para obtener la nacionalidad española, concedida mediante Real Decreto por el Gobierno a personas que acrediten:
A diferencia de la antigua Ley 12/2015, esta vía no tiene un procedimiento abierto de forma general ni un derecho automático.
En la práctica, la carta de naturaleza por origen sefardí en España está hoy cerrada a la mayoría de solicitudes, salvo casos extraordinarios:
La reciente red de falsificación que se desmanteló ha endurecido aún más el control: solo los expedientes auténticos, sólidos y bien documentados podrán tener alguna opción, y en casos contados.
Situación en Portugal: una vía aún posible
Portugal mantiene su normativa sobre nacionalidad para descendientes de sefardíes, aunque ha reforzado los requisitos:
Acreditar origen sefardí portugués (con genealogía documentada).
Demostrar vínculo objetivo con Portugal (viajes, inversiones, participación comunitaria).
Obtener certificación de una comunidad sefardí reconocida.
El procedimiento en Portugal es claro, con plazos definidos y criterios más estables.
¿Qué debe aportar el solicitante?
Tanto en España como en Portugal:
Sin una genealogía sólida, el proceso está destinado al fracaso.
¿Cómo iniciar el proceso desde República Dominicana?
El procedimiento puede tramitarse desde RD con:
Importante: ninguna solicitud otorga por sí misma un estatus migratorio durante la tramitación. No debe usarse para entrar o permanecer en España o Portugal sin permiso legal.
Una herencia que merece respeto y verdad
La nacionalidad por origen sefardí no es un atajo ni un simple trámite. Es un acto de recuperación histórica y debe basarse en la verdad, no en papeles fabricados ni promesas vacías.
Hoy más que nunca, con los controles reforzados, la identidad no se improvisa: se documenta, se defiende y se honra.
Si su familia tiene ese legado, no lo deje en manos de cualquiera. Hágalo con respeto, seriedad y el respaldo adecuado.
Por Neyvi Tolentino
