Dominicano sentenciado a 40 años por muerte de adicta en Rhode Island

Por admin viernes 14 de abril, 2017

NUEVA YORK._ A cuarenta años de cárcel fue condenado el dominicano Aaron Andrade, por la muerte de la adicta Kristen Coutu a quien él le vendió heroína mezclada con fentanilo y ella murió de una sobredosis.

Andrade, es el segundo dominicano al que se la aplica en Nueva Inglaterra, una reciente ley que enjuicia como asesinato en primer o segundo grado las muertes por sobredosis de adictos, a los que los narcotraficantes, les han vendido drogas mezcladas con sustancias potencialmente letales.

La mujer, fue encontrada inconsciente en el carro de su madre estacionado en la calle Hubbard, cerca de la avenida Farmington poco antes de las 11:00 de la noche del 17 de febrero de 2014, después de haber consumido más fentanilo que heroína, casi puro en una mala mezcla fatal.

Es la primera vez que en Rhode Island se condena un traficante de drogas por asesinato en relación con una muerte por sobredosis. Bajo el acuerdo de culpabilidad, el estado anuló dos cargos de narcotráfico contra Andrade.

La jueza del Tribunal Superior de Providence, Kristin E. Rodgers, le impuso al dominicano los 40 años de prisión, con 20 en suspensión, pero que deberá cumplir en libertad supervisada.

“Su muerte no debe ser en vano”, dijo la madre de Coutu con lágrimas, mientras leía un mensaje, en la lectura de sentencia.

“Se debe enviar un mensaje. Se debe enviar un mensaje a los traficantes de drogas “, dijo la magistrada.

La jueza dijo que la muerte de la joven y la sentencia contra Andrade, dejaron dos familias destruidas en tanto, el convicto y su madre que estaba en la corte, se cruzaban miradas.

La magistrada lamentó que Coutu nunca tendrá la oportunidad de demostrar que había sido atrapada por una adicción que la había acosado en su corta vida.

La madre de Kristen, Sue Coutu, dio una declaración abrasadora que dejó la mayor parte de la sala, con lágrimas, incluyendo al juez.

Coutu habló de que había criado a la adicta como madre soltera y era su única hija. La señora Coutu es la subdirectora de la Escuela Secundaria del Este de Cranston en Rhode Island.

Reveló que su hija comenzó a usar heroína, después que conoció a su novio, un veterano de guerra, con trastorno de estrés postraumático, que le inyectó la droga y la envició.

“A partir de ahí, luchó con la adicción y el trastorno bipolar. Ella siempre tuvo miedo de no tener un futuro”, dijo la madre de la muerta.

Por Miguel Cruz Tejada

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