RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La doctora Jenny Alcántara, especialista en medicina estética regenerativa, afirmó que la práctica profesional en este campo debe guiarse, ante todo, por la ética médica, evitando procedimientos innecesarios y explicando con claridad a los pacientes los alcances y limitaciones de cada tratamiento.
Alcántara está radicada en España, con una experiencia en medicina estética de más de 15 años. Actualmente tiene siete meses ejerciendo en la República Dominicana, donde ha observado que uno de los procedimientos más solicitados es la armonización facial. Sin embargo, señaló que este concepto suele malinterpretarse y aplicarse de manera generalizada, cuando en realidad debe individualizarse.
“No todos necesitan armonización facial. Se trata de resaltar las características propias del rostro y mejorar áreas específicas, como la proyección del mentón, la marcación mandibular o una rinomodelación. En algunos casos se valoran los labios, aunque en nuestro país, por genética, solemos tener labios bien proyectados y gruesos”, indicó la especialista.
La doctora ofreció estas declaraciones durante una entrevista realizada por la tanatóloga Krismeli Brito Padilla, en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido a través de la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
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En ese sentido, insistió en que la medicina estética no puede ser tratada como una moda, sino como una ciencia enfocada en las necesidades reales de cada persona. “Los tratamientos deben individualizarse. No todo lo que está en tendencia aplica para todo el mundo. La idea es ayudar a que el paciente se sienta mejor consigo mismo, dentro de lo posible y sin falsas promesas”, subrayó.
Uso responsable del bótox
Respecto al uso de la toxina botulínica, Alcántara precisó que lo ideal es aplicarla cada seis meses, evitando abusos y respetando los tiempos correctos entre sesiones.
“Algunos pacientes creen que deben colocarse bótox con más frecuencia, pero la realidad es que, con constancia, dos aplicaciones al año son suficientes. Incluso, aunque a partir de los tres meses puede repetirse en casos especiales, lo correcto es esperar de cinco a seis meses”, explicó.
Añadió que la prevención también juega un papel importante y que la edad recomendada para iniciar este tratamiento va entre los 27 y 30 años, con el fin de retrasar la aparición marcada de líneas de expresión.
Contra el abuso de rellenos
La especialista también advirtió sobre los excesos cometidos en años anteriores con rellenos permanentes que no son biodegradables, lo que generó casos de rostros artificiales y complicaciones conocidas como “glob face”.
Hoy en día, destacó, la medicina estética regenerativa está logrando revertir algunos de estos efectos y prioriza técnicas menos invasivas, más naturales y seguras para los pacientes.
La ética, primero
Alcántara remarcó que la base de su práctica, tanto en República Dominicana como en España, es la ética profesional.
“No todos aplican para los tratamientos que ofrecemos. Hay pacientes que deben ser derivados a un cirujano plástico. Nuestro deber es explicar hasta dónde podemos llegar y no crear expectativas irreales. El dinero no puede estar por encima de la ética médica”, enfatizó.
Asimismo, subrayó que el éxito de la medicina estética radica en la transparencia con el paciente, la personalización de los tratamientos y la constancia en el cuidado.




