RESUMEN
La escuela siempre ha ido rezagada al avance social de los conglomerados que les patrocinan. Es un fenómeno que no es casual, debido a que la escuela siempre ha estado funcionando bajo una economía austera. Su austeridad con respecto a lo que ella significa en el combate a la pobreza y la marginación de los individuos de escasos recursos materiales ocurre debido a la falta de un real interés por parte de los que dominan la sociedad. Esa es una de las razones por lo que la escuela desde que apareció en el escenario social tal y como la vivieron los que habitaron el planeta en la primera revolución industrial, no ha cambiado a la profundidad necesaria para que la gente que asiste a ella evoluciones al ritmo que va la sociedad. Las transformaciones 1.0 de la producción de riqueza impulsaron la aparición de la escuela pública, pero, los centros escolares no han cambiado al ritmo en que la sociedad lo ha hecho, provocando la profundización de la brecha entre los que poseen riquezas y los que no.
En el devenir histórico de la humanidad, las transformaciones de la economía corrientemente aparecen cuando se juntan dos variables esenciales, las tecnologías y la generación de energía para mover los sistemas mecánicos y tecnológicos. Las tecnologías que aparecen como novedad, cambian todo el contexto social, porque ellas pasan a convertirse en los medios de planificación, organización y gestión para impulsar el desarrollo de la civilización, profundizando su complejidad.
Es que el desarrollo de nuevas tecnologías y el uso de nuevas fuentes energéticas de mayor efectividad, aceleran la expansión cualitativa de la sociedad.
La segunda revolución industrial (la 2.0), trajo consigo la concretización de la energía eléctrica, impulsada por el petróleo, la transformación del telégrafo en el teléfono, la radio, el automóvil, la aviación y la aparición de la televisión, entre otras transformaciones que cambiaron al mundo. La tercera revolución industrial nos trajo los ordenadores ya perfeccionados desde los laboratorios militares, para arribar a la conjunción actual del avance de las tecnologías de las comunicaciones, apareadas al enorme desarrollo y uso de la internet.
Junto a todo esto, las tecnologías de energías renovables profundizaron la tercera revolución industrial, para transportarnos a la revolución 4.0. Ante todos estos avances, la escuela y sus docentes se han rezagado profundamente con respecto a la sociedad en sentido global. Quizás este rezago tenga que ver con el desaliento de muchos docentes, anquilosando su quehacer áulico.
Hasta las residencias como hábitat de personas y familias se han transformado y vuelto mucho más confortables a través de las diferentes épocas, el arte del entretenimiento, la cocción de alimento, el lavado, la higiene, etcétera, han cambiado el concepto del hogar. Ahora se encuentran con las energías renovables encimadas a través de paneles sobre sus techos o con la colocación de dinamos eólicos. La escuela en cambio no ha cambiado mucho, se mantiene bajo grandes niveles de obsolescencia, con un conjunto importante de profesores que no tienen sentido de su rol ni de su importancia para los niños adolescentes y jóvenes poder asumir sus destinos con las necesarias herramientas cognitivas y una actitud emprendedora, capaz de innovar para cambiar la realidad de su contexto.
La sociedad debe luchar porque la escuela se abrace al humanismo y a la asimilación de las transformaciones positivas que le brinda la época actual. La internet es un mundo de grandes posibilidades a la que debemos hacer caso desde una posición inteligente, para que no se coloque en una marginalidad adicional. La imagen junto al sonido se han convertido en dispositivos que han cambiado nuestro contexto, redefiniendo narrativas y escenarios que pueden revolucionar a la escuela y hacerla más efectiva para el agrado y el confort de los niños, adolescentes y jóvenes.
Es innegable que la era digital ha desbordado el ámbito de los salones de clases de una manera inimaginable en el pasado reciente, en realidad nunca como hoy la evolución del conocimiento y las tecnologías habían impactado tanto la forma en que la gente se comunica. La historia humana va a gran velocidad, cambiando las formas y las maneras de vivir, divertirse, aprender y trabajar.
En realidad, en cada año que transcurre se redefinen aspectos de la cultura humana, cambiando al mundo que nos hemos construido.
Todo el mundo está impactado formidablemente por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, toca ahora, que la escuela asuma con sobriedad estos cambios, porque ya la tecnología digital ha pasado de herramienta a plataformas esenciales y dinámicas para hacer cambiar las formas de enseñar y aprender.
Verdaderamente, las ciencias de la informática se han convertido en instrumentos y dispositivos que son imprescindibles para el trabajo de la escuela, porque ellas han cambiado a la industria y las formas de comercialización conocidas por la humanidad.
La radio, la televisión y la internet lo han cambiado todo en comunicación (a través de la imagen), transformando lo que se ve en realidad, trastocando la cultura escrita. Toca a la escuela y sus docentes utilizar estos dispositivos y plataformas, para hacer consciente al individuo de su papel en la sociedad, trabajando los fundamentos humanos de la ética, como una forma de preservación de los valores que comprenden los pilares de la educación, esencialmente el que busca enseñar a ser persona a los niños, adolescentes y jóvenes.
Los docentes tienen el reto de trabajar con la tecnología sin menoscabo de la conciencia humana, trabajando desde los valores fundamentales de la paz y la convivencia pacífica. Debemos recordar a Jiddu Krishnamurti y su libro “educando al educador”, en donde afirmaba más o menos que, “a través del tiempo está tornándose cada vez más evidente que el educador necesita que se lo eduque. No es cuestión de educar al niño sino más bien al educador, pues él lo necesita mucho más que el alumno. El alumno, después de todo, es como una tierna planta que necesita de guía, de ayuda; pero, si el que brinda ayuda es incapaz, estrecho, fanático, nacionalista y otras cosas más, es natural que su producto sea lo que él es.”
Por Francisco Cruz Pascual
