RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, MANAGUA.- La Unión Democrática Renovadora (Unamos), antiguo Movimiento Renovador Sandinista (MRS), tildó este miércoles de «farsa electoral» los comicios generales convocados para el 7 de noviembre próximo, en los que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, buscará una nueva reelección.
Unamos, que no tiene personalidad jurídica y cuyos principales dirigentes se encuentran en prisión acusados por supuesta «traición a la patria», se convierte en la segunda organización política en hacer público su rechazo y desconocimiento a las próximas elecciones, después de la Unidad Nacional Azul y Blanco, de la que es integrante.
«El régimen de los Ortega Murillo ha aniquilado cualquier posibilidad de que las elecciones del 7 de noviembre próximo sean libres, inclusivas, transparentes, democráticas», dijo el portavoz de Unamos Héctor Mairena, en una declaración pública.
A su juicio, tanto Ortega como su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, «han optado por intentar perpetuarse en el poder a sangre y fuego, haciendo, además, una gran farsa electoral».
En el marco del proceso electoral, las autoridades nicaragüenses han arrestado a los aspirantes presidenciales opositores Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora y Medardo Mairena, entre otros líderes contrarios a Ortega, que están siendo investigados por supuesta traición a la patria.
Unamos ha sido una de las organizaciones políticas más golpeadas por la ola de arrestos contra líderes de la oposición, ya que seis miembros de su directiva nacional han sido capturados, incluyendo a los combatientes históricos del sandinismo y ahora disidentes Dora María Téllez, Hugo Torres y el exvicecanciller Víctor Hugo Tinoco.
Las otras detenidas son la presidenta de Unamos, Suyen Barahona; la expresidenta del movimiento Ana Margarita Vijil y la dirigente Tamara Dávila.
Los arrestos de al menos 134 opositores, en su mayoría desde las manifestaciones antigubernamentales que estallaron en abril de 2018; el establecimiento de «un marco legal inhibitorio y represivo»; reforma legales insatisfactorias y el nombramiento de jueces «orteguistas» en el Poder Electoral son las razones que apartan a Unamos del proceso electoral, explicó Mairena.
En las elecciones de noviembre, Ortega, quien gobierna desde 2007 tras haberlo hecho entre 1979 y 1990, se jugará 42 años de supremacía casi absoluta sobre la política nicaragüense.




