RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO. – El director del Archivo Histórico de Santiago, Robert Espinal Luna, confirmó que entidad que dirige «ha restringido el acceso a cierta información», pero encontró exagerada la palabra «secuestro», ya que su comportamiento no ha sido malintencionado como muchos han rumoreado.
El académico aseguró que se ha creado una campaña con el propósito de alterar las razones que respaldan las limitaciones. «Nunca ha habido una barrera necia para negar el acceso a nadie, eso nunca ha sucedido. Esto surge de una confusión que surgió en un momento dado porque no me dieron la oportunidad de explicar lo que estaba pasando», afirmó.
Precisó que la entidad depende del Ayuntamiento de Santiago, que la mayoría de los documentos que poseen pertenecen al mismo y que otros han sido donados por diversas instituciones.
En una entrevista concedida a una periodista de El Nuevo Diario, cuestionó si había impuesto barreras para el acceso a la información, enfatizó: «Nunca, bajo ningún concepto. Lo que ha sucedido es que algunos de los boletines, especialmente los de finales del siglo XIX, están en un avanzado estado de deterioro, por lo que los hemos sacado de la consulta de los usuarios».
El historiador enfatizó que todo lo ha hecho basándose en la Ley General de Archivo aprobada en 2008.
Asimismo, aclaró que la Ley contiene restricciones cuando se trata de dar acceso a algunos datos, ya que presuntamente podrían dañar la imagen de una persona o una familia.
«Hay una referencia en la Ley, los documentos deben durar un tiempo antes de mostrarse a la gente porque tienen un contenido delicado que podría afectar la honra de una persona viva o una familia determinada. Todo se hace en base a la Ley, no por capricho de nadie», insistió.
Según sus declaraciones, cuando finalice el proceso de digitalización, que está proyectado que dure aproximadamente un año y medio, todo el material estará disponible para los solicitantes.
«Quizás hay personas que piensan que he sido demasiado celoso en mi trabajo (y me alegra haber sido así), porque prefiero eso a tener una indiferencia tan grande que ni siquiera vengan aquí», dijo.
Agregó que los archivos guardan la memoria histórica de instituciones y sociedades, por lo que pretenden realizar actividades para promover las visitas al lugar.
Por otro lado, expresó que tiene la esperanza de que las mujeres tomen un papel protagónico en la investigación histórica, ya que en su mayoría es liderada por hombres.
Finalmente, concluyó diciendo: «No sé por qué hay pocas mujeres interesadas en dedicarse a la investigación histórica. En el país hay pocas, tan pocas que las puedo contar con los dedos de mis manos y sobran».
Sobre la supuesta acusación
La semana pasada, el presidente de la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña, Juan Guerrero, expresó que en su opinión, el acceso a la información es limitado en la ciudad de Santiago de los Caballeros.
En su discurso subrayó: «Me pueden ahorcar, pero los intelectuales de aquí retienen la información. Si tienen un documento o un libro, no lo facilitan. El Archivo Histórico de Santiago está limitado; si vas a buscar información ahí, no te lo permiten. Eso es patrimonio de la humanidad».




