RESUMEN
COPENHAGUE.– La primera ministra socialdemócrata en funciones, Mette Frederiksen, recibió este miércoles del rey Federico X el encargo de intentar formar Gobierno tras unas elecciones legislativas que dejaron un escenario político dividido, con victoria de la izquierda pero sin mayoría parlamentaria suficiente.
Frederiksen logró el respaldo de la mayoría de los líderes de los doce partidos con representación en el Parlamento danés. Cada uno compareció por separado ante el monarca para indicar a quién respaldaba como “explorador real”, figura clave encargada de liderar las negociaciones para la formación del nuevo Ejecutivo.
Apoyo condicionado del bloque de izquierda
Según informó la Casa Real en un comunicado oficial, la líder socialdemócrata intentará conformar un Gobierno que incluya al Partido Socialista Popular y al Partido Social Liberal, dos aliados tradicionales dentro del bloque progresista.
Sin embargo, el resultado electoral obliga a Frederiksen a buscar apoyos adicionales. El bloque de izquierda obtuvo 84 escaños frente a los 77 de la derecha, mientras que el partido centrista Los Moderados, liderado por Lars Løkke Rasmussen, se posiciona como actor clave con 14 escaños que podrían inclinar la balanza.
Los Moderados, pieza clave en la negociación
Durante un debate entre los principales líderes políticos, Frederiksen calificó como la opción “más realista” la posibilidad de alcanzar una mayoría sumando al bloque de izquierda con Los Moderados. No obstante, Rasmussen reiteró su intención de promover un Gobierno de centro, propuesta que ha sido rechazada por los partidos de derecha.
El complejo equilibrio parlamentario se acentúa con los cuatro escaños de los territorios autónomos de Groenlandia y las Islas Feroe, repartidos equitativamente entre ambos bloques, lo que reduce aún más el margen de maniobra.
Un precedente político que pierde fuerza
Frederiksen gobernó entre 2019 y 2022 con un Ejecutivo en minoría apoyado por la izquierda. Posteriormente, lideró una coalición inédita junto al Partido Liberal y Los Moderados, una alianza que justificó por el contexto geopolítico internacional.
Sin embargo, esa fórmula ya no alcanza. Los tres partidos suman actualmente solo 70 escaños, muy por debajo de los 90 necesarios para la mayoría absoluta, lo que llevó a la primera ministra a presentar la dimisión de su Gobierno tras los comicios.
Resultados electorales marcan un cambio de era
El Partido Socialdemócrata volvió a ser la fuerza más votada con el 21,9 % de los votos, aunque registró su peor resultado en un siglo. Le siguieron el Partido Socialista Popular (11,5 %) y el Partido Liberal (10,2 %), este último manteniéndose como el principal referente del bloque de derecha pese a obtener su peor cifra histórica.
Otros actores relevantes fueron la Alianza Liberal, con el 9,4 % de los votos; el Partido Popular Danés, de tendencia ultraderechista, con el 9,1 %; y Los Moderados, que alcanzaron el 7,7 %, consolidándose como árbitro decisivo en la formación del próximo Gobierno.




