Exactamente a las 10:01 de la mañana del jueves aterrizó en el Aeropuerto Internacional General Gregorio Luperón de Puerto Plata el moderno Boeing 737 MAX 8.
La aeronave, que voló directamente desde Seattle, en la costa del Pacífico de los Estados Unidos, hasta Puerto Plata, trajo a bordo al director general del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), Igor Rodríguez Durán, nativo de “La Novia del Atlántico”.
“Es un honor para Puerto Plata recibir en el Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón el avión número 13 de Arajet, que llevará con orgullo el nombre de ‘Isabel de Torres’. Con esta distinción, nuestro emblemático Parque Nacional se integra al prometedor futuro de la aviación civil dominicana”, expresó.
El funcionario señaló que la visita de esta aeronave a Puerto Plata proyecta que, a futuro, Arajet podría establecer una ruta en esa demarcación, respaldando así el fortalecimiento de la conectividad aérea que impulsa el turismo y el desarrollo económico de la región.
De su lado, el director de Comunicaciones de Arajet, Manuel Luna Sued, quien también llegó en el nuevo avión de pasajeros que por primera vez tocó suelo puertoplateño, exclamó: “¡Mi genteeee, ya llegó la aeronave #13!”.
Luna explicó que el avión es la más reciente incorporación a la flotilla de Arajet y fue bautizado como “Isabel de Torres”, un tributo al monumento natural que se eleva sobre Puerto Plata y que constituye un importante pulmón ecológico para la región norte.
Destacó que la aerolínea nombra sus aeronaves en honor a áreas protegidas y que, en esta ocasión, rinde homenaje a la montaña Isabel de Torres, ubicada en Puerto Plata a más de 800 metros de altura, una de las áreas naturales más emblemáticas del país.
La loma Isabel de Torres alberga una valiosa diversidad de flora y fauna, incluyendo especies endémicas, y su bosque húmedo contribuye a la regulación del clima, la protección de fuentes hídricas y la conservación de la biodiversidad regional.
Además, es uno de los principales atractivos turísticos de Puerto Plata, hogar de su histórico teleférico y de una gran riqueza paisajística. Por ello, al bautizar la aeronave número 13 en su honor, Arajet reafirma su compromiso de concienciar sobre la importancia de su preservación y, al mismo tiempo, impulsar un turismo responsable.