RESUMEN
Desde temprano en la mañana, durante todo el día y hasta tarde de la noche, transitar en vehículos por las calles de la ciudad de Santiago de los Caballeros es una osadía que altera el humor y roba la paz de la población.
El desorden en el tránsito en las principales calles de la ciudad Corazón, se ha prolongado en el tiempo y se agrava cada día más con el aumento de la movilidad de vehículos en el casco urbano, zonas periféricas y barriadas populares.
Resolver el caos en el tránsito es una de las grandes urgencias de la ciudad de Santiago de los Caballeros, una comunidad en constante crecimiento y desarrollo social, económico, urbanístico, turístico y comercial.
La vida cotidiana de los santiagueros se altera desde el mismo instante que enfrentan dificultades para llegar a tiempo al trabajo, una cita médica, reuniones de amigos, encuentros familiares, la universidad, entre otros.
La caótica situación del tránsito es una vergüenza pública y una evidente falta de planificación del gobierno de la ciudad, resultando una osadía llevar diariamente los hijos o nietos a los colegios y las escuelas, acudir al gimnasio, visitar las iglesias y compartir en reuniones particulares.
Nadie que viva en Santiago o visite por cualquier razón esta ciudad, escapa a los grandes tapones en las Avenidas Juan Pablo Duarte, Estrella Sadhalá, Circunvalación, 27 de febrero, Imbert y en calles como la Rafael Vidal, El Sol, San Luis, Independencia, 16 de agosto, Restauración, entre otras.
Resolver el caos en el tránsito en la ciudad de Santiago de los Caballeros es una urgencia, una acción inmediata que deben encarar con responsabilidad, urgencia y carácter las autoridades correspondientes, antes de que sea tarde.
Por Nicolás Arroyo Ramos
NOTA: El autor es periodista, Abogado, Magíster en Derecho y Relaciones Internacionales y productor de televisión.
