RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La presencia de dominicanos en el beisbol de grandes ligas se ha hecho sentir con notable lucidez 25 años después que el primer jugador del patio–Osvaldo Virgil-colocó sus zapatos en un diamante mayoritario.
À partir de ese hecho ha corrido mucha agua por debajo de los puentes para afirmar que la participación criolla ha sido tan destacada que se podría confeccionar un conjunto estelar (All Star) de jugadores nativos.
El arribo de Virgilio a las mayores se produjo en 1956 con los Gigantes de Nueva York. Virgil, quien se desempeñaba como antesalista У receptor, nació en Monte Cristy, pero desarrolló su carrera en los Estados Unidos, país hacia donde había emigrado desde muchacho junto a su familia.

Sin embargo, Felipe Rojas Alou, quien arribó a ese circuito en 1958, figura como el primer criollo que incursionó en grandes ligas tras ser firmado desde las filas del beisbol nacional aficionados.
El carácter exclusivista de la pelota mayoritaria y la discriminación racial, habían impedido a los criollos escalar la «Gran Carpa» años atrás. De esta forma grandes luminarias como Tetelo Vargas y Horacio Martínez para sólo citar dos de los magníficos portentos que no pudieron dieron participar en el espectáculo de las bolas y los strikes.
Sobre este particular basta decir que el primer jugador negro que arribó a las grandes ligas fue el estadounidense Jackie Robinson, en 1947, con los Dodgers de Brooklyn.
Los magnates de las grandes ligas abolieron la barrera racial al concluir en que el material negro le garantizaría un mejor balance de sus ingresos económicos. Después de todo se convencieron la mano de obra negra resultan mucho más barata.

Además, influyó la bancarrota que padeció el espectáculo con la Segunda Guerra Mundial
. Los equipos vieron la impostergable necesidad del material negro para fortalecer sus operaciones y suplir la falta de jugadores alistados en el servicio militar.
Como consecuencia de ese hecho, los jugadores latinos también serían atraídos para integrar las novenas de la pelota mayor.
La barrera racial había impedido que fabulosos jugadores negros como Cool (Papa) Bell y Joshua Gibson, entre otros, ingresaran a las grandes ligas, y se dedicaran participar en las llamadas ligas negras.
Tras 1a llegada de Osvaldo Virgil y Felipe Rojas Aluo en la década del 50, continuó en la década del 60 el surgimiento de material nativo. Este flujo se debió principalmente a la incorporación de la Liga Dominicana de Beisbol Invernal al beisbol organizado de los Estados Unidos.
La década del 60 fue una de las más fructíferas en la proyección de jugadores criollos en el beisbol mayoritario. En ese período surgieron figura de la talla de Juan Marichal, Manuel Mota, Mateo Rojas Alou, Ricardo Joseph, Ricardo Carty, Amado Samuel, Manuel Emilio Jiménez, Winston Llenas, Julián Javier, Pedro González, Danilo Rivas, Elvio Jiménez y Jesús Rojas Alou.
En materia de pitcheo, Marichal, quien llegó a las mayores en 1960, se estableció como uno de los lanzadores más fabulosos que ha pasado por las mayores. Jugó la mayor parte de su carrera con los Gigantes de San Francisco. En su decadencia vistió los colores de los Dodgers de Los Ángeles y dé los Media Rojas de Boston.
Muy brillante fue la actuación de los hermanos Alou comenzaron su carrera con los Gigantes de San Francisco. Así como la actuación de Ricardo Carty, el fuerte tolete-ro que tuvo sus mejores momentos vistiendo la franela de los Bravos de Atlanta.
Julián Javier se estableció con los Cardenales de San Luis, donde se destacó como una de las mejores segunda base.
En los últimos años la cosecha de jugadores criollos aumentó considerablemente. El brillo de los jugadores del patio se ha mantenido con las actuaciones de figuras como César Cedeño, César Gerónimo, Joaquín Andújar, Alfredo Griffin, Franklin Taveras, Dámaso García, Silvio Martínez y Pedro Guerrero.
EQUIPO DE ESTRELLAS
Un equipo ideal de estrellas dominicanas podría ser integrado de esta manera: primera base, Mateo Rojas Alou. Segunda base, Julián Javier. Torpedero, Franklin Taveras o -Alfredo Griffin. Tercera base, Ricardo Joseph o Winston Llenas. adinero izquierdo, Ricardo Carty. Jardinero central, César Cedeño. Jardinero derecho, Felipe Alou. Receptor, Osvaldo Virgil. Lanzador derecho, Juan Marichal. Lanzador zurdo Guayubín olivo. En la actualidad hay algunos jugadores jóvenes que dentro de algunos años podrían desplazar a algunos de los escogidos en nuestro «All Star» Tales son los casos de Tony Peña (receptor), Dámaso García (segunda), Rafael Ramírez (torpedero) Pedro Guerrero (jardinero).
En la circunstancia de que se fueran a incluir un bateador emergente, Manuel Mota sería una elección favorita. Al escoger a Guayubín Olivo como el lanzador zurdo se tomó en cuenta que fue la figura más destacada, aunque su incursión en las grandes ligas ocurrió en plena decadencia con los Piratas de Pittsburgh.
Por Heriberto Morrison
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