ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
20 de enero 2026
logo
OpiniónAlfredo GarcíaAlfredo García

Desconectarse para regenerarse

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

“Será el remanente de Jacob, en medio de muchos pueblos, como rocío que viene del SEÑOR, como abundante lluvia sobre la hierba, que no depende de los hombres, ni espera nada de ellos” – Miqueas 5:7

 

La desconexión mental es necesaria para poder oxigenarnos en estos tiempos en los que al estar tan expuestos a tantas informaciones, actividades y estímulos somos más propensos a un “ burn out ” o saturación mental.

Ahora con el tiempo que vivimos de conexión permanente para cumplir con las responsabilidades propias de la vida moderna es muy difícil tomar un tiempo de descanso mental y desconectarnos verdaderamente.

Me voy más lejos, es tan complejo que se hace difícil lograrlo a razón de la hiperconectividad en que vivimos y agrégale la costumbre de estar en constante alerta en procura de estar actualizados para no quedarnos atrás, por cuanto se nos hace difícil desconectar el modo alerta de nuestra mente en aras de conseguir un descanso reparador.

Para nuestro rol de padres hay que estar hiperconectado de manera permanente, dado que por esa vía nos enteramos y damos seguimientos a las tareas y actividades diarias y semanales de nuestros hijos.

En lo profesional hay que seguirle el paso a los diversos grupos donde se trabajan los temas correspondientes que muchas veces son simultáneos por la dinámica acelerada que nos embarga.

Cuando uno se embarca en esa vorágine que ocurre sin darse cuenta por momentos uno cree que se correrá un proceso natural de inicio, desarrollo, descenso y final, sin embargo, no ocurre bajo ese patrón.

Y es que todo sigue sin pausa, a menos que nosotros mismos tomamos la decisión de hacerlo, lo cual también deviene en otra lucha dado que estamos tan acostumbrados al trajín que toma tiempo y esfuerzo decirle a nuestra mente y a nuestro cerebro: oye, es tiempo de parar y descansar.

Pero cuando eso pasa debemos acostumbrarnos primero a saber que el mundo no se va a derrumbar con nuestra ausencia y en contraste entender que el descanso es fundamental para poder regenerarse y seguir.

Algunos especialistas recomiendan alejarnos de los dispositivos electrónicos por buen tiempo si queremos descansar, pues son el instrumento que más contribuye al desgaste mental pero al mismo tiempo sus efectos para la conciliación del sueño son nocivos por demás.

Con el devenir de los meses y al sentir el desgaste mental y emocional, te das cuenta de que estás drenado, con el agravante de que no amaina el ritmo de exigencias del día a día, por cuanto la pausa debes imponértela tú mismo y hacerlo es un acto de amor propio, un ejercicio de independencia y una conquista de ti mismo pues más allá de cualquier logro, tu mayor logro siempre debe ser tu bienestar mental y físico lo cual trabajando al límite, no lo lograrás.

Me he dado cuenta de que cuando te exiges mucho bajar las revoluciones es difícil porque toma tiempo que la mente lo acepte, dado que está programada para trabajar sin parar y cuando siente un vacío la culpa y la ansiedad llegan para mortificar.

En esos momentos debes entender que mientras te sigas dando así, seguirás drenando tu limitada energía, dejándote exhausto y con una sensación de insatisfacción al final de la jornada.

Recuerda que el esfuerzo con estrés da un resultado diferente al que se realiza con diversión, pasión y amor, pero normalmente la diversión es propia de una mente y un cuerpo regenerado y en balance.

Ello viene a cuento porque nos hemos convencido de que debemos tener el control permanente de todo, siendo ello una quimera imposible de alcanzar y peor aun cuando puede costarnos la salud y otras cosas más.

La voluntad de Dios

Debemos enfocarnos en aquello que es verdaderamente importante, lo cual aprenderemos a discernir conforme la experiencia nos vaya guiando, pero sobre todo dejar que Dios asuma el control porque al final todo resultará conforme a su voluntad, la cual no podemos alterar por más que nos creamos con el máximo poder para hacerlo.

En la Biblia podemos encontrar muchos pasajes que invitan a esperar en el señor y recientemente me enganché de este en Miqueas 5:7 que dice: “será el remanente de Jacob, en medio de muchos pueblos, como rocío que viene del SEÑOR, como abundante lluvia sobre la hierba, que no depende de los hombres, ni espera nada de ellos” – Miqueas 5:7.

Aprender a soltar y a no esperar más que del Creador, se hace fundamental en estos tiempos para dejar de preocuparnos por tantas cosas al mismo tiempo y más si no están bajo nuestro control.

Es un hecho cierto que la saturación puede pasarnos factura creando trastornos del estado del ánimo, que a la vez devengan en situaciones de salud que pudieran hasta ser permanente.

De manera que hay que desconectarse por momentos para reencontrarse con uno mismo y regenerarse en lo espiritual, emocional y físico como forma de afrontar el camino con la creatividad que se necesita para disfrutar el trayecto y que el esfuerzo deje como recompensa la satisfacción de la labor realizada, pero para lograr ese nivel, es menester saber cuándo necesitamos parar para recargar esa energía que nos permite sacar nuestra mejor versión.

Por Alfredo García

Comenta