RESUMEN
El fenómeno del Niño, también conocido como la Oscilación del Sur, ha ocasionado trastornos, principalmente en la agropecuaria. Esta alteración climática ha dado paso a una súper sequía que ha llevado a la bancarrota a miles de familias campesinas en toda Latinoamérica.
Desde el año pasado, El Niño que calienta las aguas del océano Pacífico, se ha ensañado en contra de vastos territorios planetarios, que por casi un año completo no han visto caer abundante lluvia que irriguen sus siembras.
Pero si mortal es el Niño con su secuela de hambre y miseria, más criminal, desolador y devastador aún resulta ser la Niña, fenómeno en donde los vientos alisios soplan en dirección oeste, enfriando las altas temperaturas en las aguas del Pacífico Ecuatorial. La Niña trae como resultado una interminable temporada de lluvias, anegando grandes zonas, y de esa manera agravando las condiciones de vida de los sectores más humildes de cada país.
Los científicos vaticinan que ya para finales de abril cesará el fenómeno del Niño, pero también predicen que a partir del mes de septiembre hay un 50 por ciento de posibilidades de que también inicie La Niña, y que ésta permanezca por varios meses produciendo precipitaciones, lo que nos obliga a prepararnos para recibir este accidente atmosférico que de pasarlo por alto, de seguro traerá luto y tragedia a nuestros pueblos.
Considero que desde ya todas las alcaldías nuestras deben proponerse una más eficiente manera de recoger la basura, a fin de lograr mejor rendimiento de los alcantarillados pluviales y evitar inundaciones. Asimismo nuestros organismos de socorros deben inicial desde ya una campaña de concienciación sobre la aparición de este indeseado accidente climatológico y las consecuencias económicas y humanas que nos acarrearía.
A partir del existente mapa de zonas de mayor vulnerabilidad a inundaciones, las autoridades deben mantener un monitoreo permanente y desplegar operativos preventivos que eviten víctimas y tragedias.
Asimismo, el gobierno debe ponderar la posibilidad de acudir a los organismos internacionales a fin de obtener recursos eventuales, que permitan la reparación de infraestructuras que pudieran ser afectadas ante las lluvias que pudiera provocar La Niña.
La sociedad en sentido general debe estar preparada para enfrentar las anomalías que pudiera crear la aparición de La Niña. Y es que mientras más nos preparemos, menor será el saldo negativo que nos pueda producir la indeseable Niña. Comencemos desde ahora las necesarias jornadas que mitiguen los seguros estragos que originaría la Niña.
Zona de los archivos adjuntos Vista previa del archivo adjunto Foto Elvis Valoy.jpg Foto Elvis Valoy.jpg
Por ELVIS VALOY




