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16 de marzo 2026
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OpiniónEngels G. Fortuna R.Engels G. Fortuna R.

Déficit público y emisión de deuda: Retos actuales

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RESUMEN

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¿Cómo financia el gobierno el déficit público?
¿Cuáles son los retos y desafíos actuales del déficit fiscal dominicano?

Indicadores, retos y perspectivas

El origen de la deuda externa es el gasto excesivo del gobierno por encima de los ingresos. El déficit fiscal es el traslado de los problemas financieros del presente para que sea pagado por las próximas generaciones y en gran medida es el resultado de la imprudencia del manejo de las finanzas públicas.

El déficit público es una situación financiera en la cual el Gobierno de un país gasta más dinero del que recibe durante un período determinado. No obstante, este desequilibrio puede ocurrir a nivel nacional o local, dependiendo del ámbito gubernamental que se esté considerando.

Se genera por diversas razones, entre las que se incluyen situaciones de crisis económica como en el 2008, pandemias como el COVID que reducen los ingresos fiscales o decisiones políticas que aumentan el gasto público para estimular la economía. La atención de necesidades sociales urgentes y la existencia de estructuras fiscales ineficientes que no generan suficientes aportes para cubrir los gastos oficiales.

El déficit público de República Dominicana, según las estadísticas publicadas en la Dirección General de Presupuesto, en el 2014 era de 72 mil millones de pesos y al cierre del 2024 se colocó en 231 mil millones, debido a que los gastos en ese periodo han tenido un crecimiento mayor que los ingresos. Este déficit fiscal se financia con un incremento de la deuda pública.

Cabe resaltar que el tema de la pandemia en el 2020 acrecentó el déficit a niveles récord, ya que los últimos años se estaba manejando entre 81 y 83 mil millones y pasó a 336 mil. Logrando bajarlo en el 2021, pero luego ha sido una carrera de constante crecimiento.

Es importante reducir el déficit porque cuando un estado no recauda suficiente dinero para pagar sus gastos, debe incurrir en deudas. La suma de todas esas deudas recibe el nombre de deuda pública. Y si un gobierno emite instrumentos de deuda pública frecuentemente para financiarse, sus gastos aumentarán porque los instrumentos emitidos ofrecen intereses a los compradores. Por todo esto, reducir el déficit público es importante para la economía.

La deuda pública dominicana se refiere a las obligaciones financieras totales del gobierno, incluidos los bonos y otros valores. Puede tener origen tanto nacional como internacional. La emisión de deuda pública es una herramienta crucial que utilizan los gobiernos para financiar el gasto público y abordar los déficits presupuestarios. Para facilitar la comparación entre países y evaluar la carga de deuda efectiva de un país, la deuda pública se mide normalmente como un porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB).

diferencia de los déficits, que determinan la cantidad de dinero que el gobierno debe pedir prestado en un año en particular, la deuda nacional es la cantidad acumulada de dinero que el gobierno ha pedido prestado a lo largo de la historia de la nación. Cuando el gobierno atraviesa por un déficit, la deuda aumenta; cuando el gobierno tiene un superávit, la deuda disminuye.

La Ley núm. 35-24 de Responsabilidad Fiscal, promulgada en 2024, regula la gestión financiera estatal en República Dominicana para asegurar la sostenibilidad de la deuda pública y ordenar el gasto. Establece reglas fiscales claras, limita el crecimiento del gasto público y contempla cláusulas de escape ante eventos extremos, fortaleciendo la disciplina fiscal.

Las emisiones de deuda, tanto interna como externa, son gestionadas por el Ministerio de Hacienda y la Dirección General de Crédito Público, destacando la alta demanda internacional. El país mantiene una estrategia financiera activa, habiendo colocado en 2025 tanto bonos en dólares como instrumentos en moneda local.

Al momento de emitir, los organismos toman en cuenta la calificación crediticia; la cual en los últimos años el país ha mostrado una mejora por parte de agencias internacionales, con Moody’s mejorando su calificación a finales de 2025, acercándose al grado de inversión para la emisión. Se utilizan bonos soberanos en el mercado local e internacional para financiar el presupuesto y gestionar pasivos.

Composición de la deuda.

El saldo de la deuda externa e interna del sector público no financiero (SPNF) de la República Dominicana, según la Dirección General de Crédito Público, al 31 de diciembre del 2025 totalizó 61,549.9 millones de dólares, de la cual un 73.9% es deuda externa; el restante es interna y representa un 48.1% del Producto Interno Bruto (PBI). El total de la deuda pública consolidada representa el 57.9% del PBI. En cuanto a los instrumentos de financiamiento, los bonos representan el 82.49% de la misma; si la vemos por países, el que más le debe R. D. es Francia y, de los organismos multilaterales, el mayor acreedor es el BID.

Panorama 2026

El presupuesto del 2026 aprobado en el congreso estima un déficit fiscal de alrededor de 3.2% del producto interno bruto (280 mil millones). El pago de amortización de la deuda pública representa un 19.98% de los gastos del gobierno, que tiene que amortizar deudas y vencimientos cercanos a 100 mil millones de pesos, lo que representa la necesidad de financiamiento cercado a 380 mil millones, aproximadamente un 4.50% del PBI. Esta situación estima que la deuda pública estaría creciendo por encima de 4, 300 millones de dólares.

La República Dominicana tiene proyecciones de un crecimiento económico por encima del 4% para el 2026, una inflación controlada y estabilidad de la moneda, solidez de su sistema financiero; estos, entre otros factores, mantienen fundamentos macroeconómicos sólidos en un entorno internacional desafiante. La estabilidad fiscal y financiera es uno de los pilares más consistentes de la actual gestión; lo ayuda a mantener el riesgo país y a lograr montos de colocaciones de deudas a una tasa moderada.
El riesgo país es el indicador económico que mide la probabilidad de que un país incumpla sus obligaciones financieras; es medido por el EMBI (Emergin markets Bons Index), que es calculado por J.P. Morgan Chase basado en el comportamiento de la deuda externa emitida por cada país. Cuanta menor certeza de que el país honrará sus obligaciones, más alto será el EMBI de dicho país y viceversa. El EMBI es un spread entre las tasas de interés que pagan los bonos en dólares, y los bonos del tesoro de Estados Unidos, considerados libres de riesgo.

Retos y perspectivas

El principal reto del gobierno sería reducir la magnitud del difícil, eliminando gastos improductivos y cerrando brechas a la evasión fiscal. Esta última es muy difícil debido a los últimos escándalos de corrupción que han ocurrido.

El aumento sostenido del déficit ha incrementado la necesidad de financiamiento, con un servicio de la deuda que consume cerca del 21 al 22% de los ingresos recaudados.

Es crucial la reforma del sector eléctrico para mejorar la sostenibilidad financiera y reducir las transferencias del gobierno central que en el 2025 ascendieron a aproximadamente 1600 millones de dólares.

Persisten retos relacionados con los niveles de deuda pública, requiriendo una consolidación fiscal continua por el alto costo de servicio de la deuda, o sea, los intereses: casi 325 mil millones en el 2026.

El crecimiento cada vez más de financiamiento por el crecimiento cuantitativo del difícil, la dependencia de la deuda externa y el crecimiento de la misma como porcentaje del PBI.

La baja presión tributaria que ronda entre el 15% y el 16% es una de las más bajas de América Latina; se hace urgente una reforma fiscal que incremente los ingresos, pero es difícil en el contexto actual.

El mayor porcentaje del gasto en el presupuesto 2026 está comprometido en partidas difíciles de reducir (nómina, deuda, subsidios), limitando el margen de maniobra para inversión productiva. Persisten los retos de alta rigidez.


Por Engels G. Fortuna R.
Economista de profesión con posgrados en Finanzas y maestría en Banca y Mercados de valores. Catedrático universitario, conferencista y consultor empresarial, ceo fundador de varias empresas entre ellas Microfinance Consulting and bussines.

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