RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa sostuvo este martes que el maltrato que sufrió junto a su equipo en el Canódromo y un grupo de periodistas, tendrá repercusión disciplinaria, puesto que quedó en evidencia que esa dependencia de la Dirección de Transporte Terrestre (Digesett) existe corrupción.
“Si de algo estamos claro es que el Canódromo es un ‘antro de corrupción’, que todo el mundo sabía y nadie se atrevió a decir nada. Con el simple hecho de nosotros acudir a esta dependencia amparado en la ley, que nos permite realizar inspección a cualquier entidad pública o prestador de servicios, sin una previa autorización del Ministerio Público, queda demostrado lo que ocultan”, manifestó Ulloa.
Aseguró, que la institución que preside es una fiscalizadora de elementos de la sociedad donde la corrupción permea.
Adelantó, que procederán en tres acciones diferentes que irán escalonada, pero por razones de precaución no puede revelar por el momento.
“Pero creo que a partir de ahora debe de haber una responsabilidad patrimonial que todos esos bienes que se encuentran allá y que nadie es responsable”, agregó.
En tanto, que respondió a las justificaciones de la Digesett en que ellos no fueron notificados para la inspección, el defensor del Pueblo no tiene que avisar a nadie para una inspección.
“El defensor del pueblo no tiene que avisar a nadie, la Ley 19-01 en su artículo 3, le otorga potestad a este órgano de actuar sin avisar, ese es el gran problema que existe en la administración pública, de no tener conocimiento de la parte legal que crea la institución; debe de dar vergüenza a quien envía un comunicado tan infantil”, manifestó el funcionario.




